Entrevista en video para Estudio Q

Estudio Q es un proyecto de editorial Nudista, con microdocumentales sobre escritores que producen desde Córdoba, Argentina. Mi perorata se deconstruye en este video, dirigido por Lucas Moreno. Las respuestas completas están desgrabadas y disponibles en un e-book gratuito: se descarga desde el sitio del proyecto, donde también hay más videos de otros escritores cordobeses.

Descargar el e-book del Estudio Q-2 (Mercadal-Dema-Cristal)
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Algunos extractos de la entrevista*

“ME CONMUEVEN MUCHO los regresos, los comebacks de alguien que estaba dado por muerto y no estaba vencido ni aun vencido. Ese tipo de historias siempre me conmueven. Clint Eastwood en Los imperdonables, o incluso en el deporte, Larry Bird, su canto del cisne: ese último partido donde se cae, se parte la cara contra el piso y lo sacan hasta el consultorio médico y el tipo le miente al médico que se siente bien y vuelve y gana el partido. Cosas así, que parecen de película, y que Hollywood las ha explotado muchísimo para quemarnos la cabeza. Pero bueno, a mí me pueden esas historias. En el mismo camino, la persistencia y la perseverancia, esas historias que cobran sentido cuando te las cuentan resumidas: el tipo que estuvo treinta años haciendo equis cosa para obtener un resultado, por ejemplo científico, y cambiar un poquito la historia de lo que sea que haya estado estudiando. Mientras lo está haciendo no es una historia: nadie le da bola. […]. La perseverancia y la resistencia me conmueven mucho”.

“EL FUNCIONAMIENTO DEL LENGUAJE es éste: una red que uno tiene para poder asir el mundo. Y a partir de ahí, de entenderlo así, surge una concepción o una preferencia sobre el uso de esa red. […] Podemos representar al mundo real con un pez y al mundo de la imaginación con un pez volador. Tirás la red para atrapar cualquiera de esos peces. A los peces después los devolvés al agua o al cielo. Pero digamos, lo hiciste para tener ese pez un momento entre las manos. Para eso uno usa el lenguaje. Me parece que la malla de esa red es el lenguaje. Si uno se queda mirando solamente el lenguaje no está operando sobre el mundo; por ejemplo, un gramático está profundamente interesado en la red, no necesita arrojarla sobre nada, salvo para ejemplificar el uso de red. Un narrador, como yo lo concibo, no quiere hacer eso. Una red demasiado abierta no termina de definir el objeto sobre el que cae y el pez se escapa por los agujeros. La red tiene que estar trabajada, bien anudada como para poder tomar el mundo. Si la red es demasiado impermeable y cerrada tampoco sirve porque no se ve a través de ella. […] Si la red es demasiado densa y no se ve del otro lado, no se ve el objeto donde cayó el lenguaje, caemos sobre eso que llamamos hermetismo, un lenguaje demasiado cerrado sobre sí mismo, que no permite ver. Mi concepción entonces es la transparencia. Para mí, uno tiene que trabajar la oración, el párrafo y la página en función de la transparencia del concepto. Importa el lenguaje en la medida en que me permite captar el mundo, ya sea el mundo real o el de la imaginación. Eso es lo importante: la transparencia. Los textos que insisten en el barroquismo y en el hermetismo, en general no me gustan”.

“NO ME INTERESA LA PERTENENCIA A UN CLUB. Tampoco escribo buscando un diálogo con otros autores contemporáneos. Lo que hago es ofrecer un monólogo, lo que tengo para decir, grande, chico, bueno o malo. La potestad de establecer un diálogo entre lo que uno hace y lo que hace otro, está en los lectores. […] Yo no centro el ejercicio de escritura en una cuestión de llamada y respuesta, tambor de esta aldea sonando para comunicarse con el tambor de la otra aldea. No lo hago por eso”.

“LAS VOCES […], si bien deben ser diferentes en un trabajo coral, para no romper la unidad del libro como tal deben tener armonía, en un sentido musical. Un coro tiene armonía porque hay una distancia relativa entre sus voces. No son voces perfectamente distintas como en un colectivo, donde cada uno está hablando en otro tono. En el colectivo el murmullo es simultáneo, pero no [necesariamente] tiene unidad en un sentido armónico”.

“NO SÉ CUÁNDO UN TEXTO ESTÁ TERMINADO. Sí sé cuando yo estoy terminado, cuando estoy acabado yo con el texto. También varía un poco el trabajo de la novela en general con el de otras piezas más breves. […] En la novela ver el todo es más difícil, requiere más tiempo, y ese tiempo implica lecturas y relecturas que te van agotando. Es importante cortar antes del hartazgo. […] Porque entonces uno todavía le guarda un cariño al texto”.

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*Las preguntas fueron: I. ¿Qué cosas te conmueven o emocionan? ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida? II. ¿Cómo era el lugar donde transcurrió tu infancia? ¿Qué recuerdo atesorás de la infancia y adolescencia (en relación a la lectura y/o escritura)? ¿Qué lecturas te quedaron de aquella época? ¿Quiénes fueron tus formadores e iniciadores en la lectura y la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué queda de esa experiencia iniciática? III. ¿Qué concepción del lenguaje atraviesa tu escritura? ¿En qué tradición la inscribirías? ¿Con qué autores contemporáneos crees que dialogan tus textos? IV. ¿Cómo nacen tus escritos? ¿Es un trabajo, una disciplina, un ejercicio, es algo espontáneo? Si tuvieras que definir tu proceso de escritura con una imagen, ¿cuál sería? ¿Cómo es el espacio ideal y el real desde dónde escribir? Ante una idea, ¿cómo decidís qué “forma” darle? ¿De qué manera el género es una elección? ¿Cómo construís las voces que hablan en tu escritura? ¿Y los personajes? Su perspectiva, ¿es una mirada hacia el futuro, el presente o el pasado? ¿Hay algún escenario que se reitere o que tenga un valor significativo en tu escritura? ¿Cuál es su relación con otras disciplinas y experiencias de la vida (como las artes plásticas, la música, el cine, la educación, la política, etc)? ¿Cuándo considerás terminado un texto? ¿Cómo construís los títulos? Si tuvieras que elegir, entre todos tus escritos, uno solo para ser conservado, ¿cuál sería y por qué?

Agenda para agosto y septiembre de 2014

Agenda
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En los próximos quince días voy a andar por varios lugares, dentro y fuera de la Feria del Libro. Acá un pequeño resumen, por si les pinta acercarse a alguna de las actividades (todas en Córdoba, Argentina).

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Estudio Q

Estudio-QMiércoles 27 de agosto, 19 hs. en el CCEC (Entre Ríos 40) | Estudio Q es un proyecto de investigación, producción audiovisual y edición literaria sobre escritores que producen desde Córdoba. Lo realiza el equipo de editorial Nudista y consta de entrevistas en video con escritores contemporáneos, entre los que se me invitó a participar. Dichos microdocumentales se presentan en tres encuentros, combinados con lecturas (el de esta fecha es el segundo encuentro, en el que también estarán Silvina Mercadal y Pablo Dema). Después los videos se cuelgan en la web y también se desgraban en forma de e-books, para su descarga libre y gratuita. Más info acá.
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Sarau

Sarau-IIMiércoles 3 de septiembre, en Favela (Achaval Rodriguez 267) |  Un sarau, en portugués, es un evento artístico donde se presenta poesía y música en una dinámica distendida y de micrófono abierto. Éste es el segundo sarau en Córdoba, orientado a la traducción de literatura brasileña y argentina contemporánea. Me invitaron a leer alguna narración breve, que tendrá su correspondiente traducción al portugués. También leerán (y serán traducidos) Diego Monsalvo, Fabio Martínez, Franco Boczkowski, Rocío Pavetti y Silvio Mattoni. Como anfitrión oficiará Christiano Aguiar, escritor y crítico literario de Paraíba (actualmente reside en São Paulo).
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Narrativa contemporánea cordobesa

Eugenia-Almeida-Pablo-DemaDomingo 7 de septiembre, 18 hs., Cabildo | En el marco de la Feria del Libro, participaré junto con Eugenia Almeida y Pablo Dema en una de las tres mesas que, en diferentes días, presentarán a distintos escritores contemporáneos de la provincia. La intención es dialogar sobre las distintas experiencias de escribir en/de/desde Córdoba hoy. Coordina Eduardo Gásquez.
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Fruta extraña

Calavera-Pablo-PeisinoMartes 9 de septiembre, 19 hs., en El Gran Vidrio (sucursal de Humberto Primo esq. Jujuy) | En este lugar —que combina galería de arte con cocina fusión de autor— Pablo Peisino presentará Fruta extraña, un libro que condensa lo mejor de su obra plástica hasta la fecha. Lo acompañaré con un texto que escribí especialmente para esa publicación, editada por Llantodemudo. También estarán José Heinz y Alejandro Londero.
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Narrativa en sintonía pop, en Antena

Antena2014Miércoles 10 de septiembre, 20:30 hs., Cabildo | Antena es un espacio anidado en la Feria, cuyo objetivo es generar diálogos en torno a la edición contemporánea. Ahí José Heinz coordinará una mesa sobre narrativa pop (sea lo que esto fuere), en torno a la siguiente idea: “Muchos escritores sostienen el intercambio entre cine, televisión, literatura, música e incluso videojuegos. Escritores, periodistas y críticos de Córdoba ofrecen su punto de vista sobre estas y otras observaciones de una cultura que se jacta de una contemporaneidad absoluta, que a veces deja su huella y en otras desaparece casi sin dejar rastros de su paso.” Deliraremos sobre el asunto con Juliana Rodríguez Salvador y Javier Mattio. Habrá música a cargo de Coleco (que hace sets con gameboys).

Cuestionario para escritores: “Leer & Escribir”, en Rumbos

Rumbos-Digital-Leer-y-escribir-Martin-Cristal
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Tiempo dedicado a la escritura, disparadores, punto de partida y planes para la ficción, intriga vs. estilo, aprendizajes, influencias… Respondo el cuestionario para escritores del blog de Carmen Flores, Leer & Escribir.

Leer en el website
de la revista Rumbos

(Otras entradas de su sección “Consejos de escritores”, aquí).

Leemos en Córdoba cuenta

El próximo martes 20, en la Facultad de Lenguas (UNC),
leemos y conversamos con el público:

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CÓRDOBA_CUENTA_MAYO

Más sobre Eugenia Almeida, aquí.

Entrada gratuita. Todos invitados.

La voz del otro

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LVDOshort

Conversaremos sobre cómo cada escritor
imagina historias, personajes, voces y poéticas
cuando éstos se relacionan con otras personas,
y no únicamente con la propia experiencia de vida.

Entrada gratuita. Todos invitados.
(Fanáticos de la “literatura del yo”, abstenerse).

Bares vacíos: reseña en Nagari, por Omar Villasana

Bares-Nagari

[…] Bares vacíos tiene la virtud de ser entretenida al tomar giros inesperados cuando el narcotráfico aparece en escena, pero al mismo tiempo invita a la reflexión […]. En mi calidad de inmigrante me identifico con Manuel cuando de forma continua en las páginas de la novela a través del idioma común, el español, se reconoce como alguien que no pertenece, lo encontramos “traduciendo” modismos mexicanos al lenguaje coloquial argentino […]. Esta continua reflexión no es un juego gratuito, con frecuencia damos por sentado que el español nos une de forma automática como latinoamericanos cuando, como nos dice Jorge Volpi en su ensayo “El insomnio de Bolívar”, es poco lo que sabemos unos de otros.

Omar Villasana, en la edición digital de
Nagari, Revista de creación, Nº 5,
Miami, EE.UU., julio de 2013.

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Las ostras: reseña en La Tempestad, por David Miklos

La Tempestad 88

[…] Casi al comienzo de Bares vacíos (2001), su primera novela, Cristal, en ese entonces habitante de nuestro país, escribió: «Recién no llovía, ahora llueve. Moraleja: todo puede estar peor». Once años después y en su tercera, Las ostras, la lluvia reaparece como amenaza vivencial: ¿qué tanto puede determinar el clima las andanzas de sus personajes, un coro compuesto por jóvenes y viejos, hombres y mujeres que, sin más, ocurren a lo largo de un día en Córdoba, Argentina, territorio literario poco conocido en nuestro país y al que Cristal inmortaliza en una de las mejores novelas en español editadas el año pasado? En Las ostras la solvencia y lo entrañable se intersectan para alumbrar una serie de tramas y voces que ocurren al mismo tiempo y en el mismo espacio, casi sin tocarse –en espiral y no en asterisco, como quiere su demiurgo, en un guiño a Magnolia de P.T. Anderson–, hasta que la lluvia se desata y todo, la vida misma, cobra sentido.

Diseñada como una especie de diorama acuático o marino, Las ostras es un logrado ejercicio de prosa simple y gran profundidad narrativa. […]


David Miklos
, en revista La Tempestad,
Nº 88, México, enero-febrero de 2013
(en portada: Mario Bellatin).

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Las ostras: presentación en Río Cuarto, por Diego Vigna

El viernes 9/11 presentamos Las ostras en la 8va Feria del Libro de Río Cuarto
(conjuntamente con Boyando, la nouvelle de Alberto Rodríguez Maiztegui).
Agradezco a Diego Vigna por la atenta lectura que hizo del libro
y por la claridad de sus conceptos al momento de presentarlo.

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Las ostras se ocupa de una de las cuestiones irresolubles, de uno de los combates fundamentales: la soledad. Las ostras puede justificar su existencia sólo con el inventario de escenas excelentes que despliega en cada recorte del tiempo, en espacios precisos; escenas que bastan para que el libro exista (a diferencia de otros libros que ni dándolos vuelta o golpeándolos contra una pared rugosa despiden alguna razón para justificar el uso de la pasta de celulosa). Pero esas escenas son excelentes porque tienen un cimiento de carne, densísimo, en el que los protagonistas sufren pero también buscan la soledad. Frente a la muerte de un cercano, eligen la soledad; frente a la posibilidad de permanecer a la intemperie, eligen el cobijo de la soledad; insertos en el núcleo frustrado de una pareja, eligen la soledad. Personas que hasta contemplan la soledad a partir de los objetos de los otros.

Según cómo las voces van detallando cada recorte del mundo, el yo-lector se vuelve testigo de las múltiples formas de aislarse, de relacionarse y de autodestruirse que existen. Todos los pasajes del día y medio en que transcurre la historia conforman un inventario de acciones y maniobras que cada persona ejecuta para soportar y a su vez bruñir su soledad.

Esto suena complejo pensando en la factura del texto, y es así: la forma en que está escrita la novela es tan importante como el derrotero coral de sus protagonistas.

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Armando Zárate, in memoriam

Por Martín Cristal

Recién anoche me enteré del fallecimiento de Armando Zárate, ocurrido a principios de este mes. Poeta, ensayista, Doctor por la Universidad de California y Profesor Emérito de la Universidad de Vermont (Estados Unidos), Zárate casualmente compartía conmigo el hecho de haber vivido un tiempo en México: yo acababa de volver desde el DF a Córdoba cuando lo conocí (por intermedio de mi padre) en 2004; él había vivido en la capital mexicana como becario, en la década del sesenta. Tiempo más tarde descubrí que la autora mexicana Margo Glantz lo recordaba en el capítulo XLVI de su novela Las genealogías: Zárate era uno de los habitués del Carmel, el café de la familia Glantz, donde “cenaban y hacían poesía” él y otros poetas como Luis Mario Schneider o el chileno Gabriel Carvajal.

En 2007, Armando tuvo la amabilidad de presentar mi novela La casa del admirador. Por aquella gentileza siempre le estaré agradecido.
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Con Armando en una sala del Cabildo de Córdoba, antes de la presentación de la novela.
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Ese mismo año, Zárate publicó su Álbum poético de Córdoba (Ed. Comunicarte), libro de exquisita factura editorial en el que amplía su anterior Memorial poético de Córdoba (Ed. del Fundador, 2000), agregándole otros textos relacionados con la provincia, aunque ya no necesariamente de autores cordobeses.

El Álbum es una lectura de gran provecho para aprehender un derrotero (posible, entre tantos otros trazables) de la larga tradición poética de Córdoba. La muestra se presenta enriquecida con la mirada de otros poetas que pasaron por la provincia, como por ejemplo Pablo Neruda (del que Zárate selecciona dos odas: “…a las tormentas de Córdoba” y “…al algarrobo muerto”), o por un narrador como Daniel Moyano, que en el libro es capaz de sorprender con un poema: “El niño”. (Zárate me contó que una vez Moyano leyó este poema en público —¿en Vermont?—, y que apenas terminó, dejó caer el papel sobre la mesa y dijo con desdén: “no me gusta”). Moyano —que además de escritor, era músico, plomero y albañil— era muy amigo de Zárate, y le había hecho toda la cañería de su casa. Esto lo cuenta Armando en una entrevista que le hizo Rogelio Demarchi en La Voz del Interior con motivo de la publicación del Álbum. En esa misma casa vi colgado el cuadro de Manuel Reyna que ilustra la tapa del libro: la capilla de Candonga más linda que conozco (y eso que hay cientos de Candongas pintadas en Córdoba).

La selección del Álbum poético de Córdoba realizada por Armando Zárate arranca con el mismísimo fundador, Jerónimo Luis de Cabrera; lo siguen, entre muchos otros nombres ilustres, Luis de Tejeda, Leopoldo Lugones, José Rivera Indarte, Hilario Ascasubi, el Conde de Lautréamont, Carlos Romagosa, Arturo Capdevila, Saúl Taborda, Enrique Banchs, Azor Grimaut, Enrique Luis Revol o Emilio Sosa López (que dirigió junto a Zárate la revista Mundi; antes Zárate también había fundado una revista de poesía, Cara verde).

Para mi historial como lector, la inclusión más importante —porque en aquel entonces fue para mí toda una revelación— fue la de Romilio Ribero, que figura con dos poemas geniales: “Bailar en sal” y “Animales peligrosos”. Por estos poemas salí a buscar los libros de Ribero (toda su poesía está editada por Alción). También me impulsó la semblanza que Zárate hace del poeta: “Nadie sabía en Córdoba de qué vivía Romilio o de qué podría vivir. Un día, por mediación de un funcionario, le cedieron un cuarto de conserje en el teatro Rivera Indarte. Romilio, en las noches más frías y solitarias, se tendía envuelto por el alfombrado en las galerías y muy a gusto con los fantasmas del Coliseo”.

También por ese descubrimiento le estoy agradecido a Armando Zárate. Que en paz descanse.

Lecturas en Casa Maldoror

Por Martín Cristal

El sábado 11 de agosto, músicos, poetas, narradores y otros interesantes ejemplares de la fauna de Córdoba se internaron en Casa Maldoror para compartir un encuentro —bautizado Corriente Subalterna/Fase 1— que Alexis Comamala y Cecilia Romero Messein organizaron en el sótano de la casa que comparten en barrio Ducasse. Hubo lecturas de teatro, poesía y cuentos, y también música, mesa con libros de ediciones locales, guiso de lentejas, cerveza y vino: el kit de supervivencia completo.

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El programa arrancó tipo seis de la tarde; no pudimos llegar para la lectura de Ramiro Pros —de su obra de teatro, La heladería del diablo—, pero ya estábamos ahí cuando arrancó la tanda de poetas. Leticia Ressia leyó poemas en los que había lluvia y reaparecía una figura materna; adelantó también la salida de un próximo libro con Pan Comido Ediciones, La selva oscura. Eloísa Oliva eligió algunos poemas de su libro 1027, y cerró con otros de su reciente el tiempo en ontario. Martín Maigua arrancó con uno rarísimo, narrativo y con forma de declaración sumarial, que dejó una historia densa en el ambiente; cerró con otro más tierno, de su libro El mundo no es más que eso.
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Enseguida Alexis nos explicó a todos el origen del nombre de la casa: Maldoror, por hallarse en barrio Ducasse. El nombre del famoso Conde de Lautréamont, autor de los Cantos de Maldoror, era Isidoro Ducasse; según se sabe pasó fugazmente por Córdoba. En esta misma ciudad habría leído sus cantos por primera vez (al parecer a una tía, que ipso facto lo echó de la casa).
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Después el público siguió atento a Diego Rojas que combinó música y poesía (interpretándola, sin leer).
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Algunas cervezas después llegó el turno de la narrativa. Me tocó arrancar: leí un cuento de navidad en plan grinch titulado “Cabezas vendadas”, el cual se publicó a principios de este año, en el Nº 82 de la revista mexicana La Tempestad.
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Enseguida siguió Hernán Tejerina con “Diario de viaje menor”, uno de los relatos de su libro El aparecido (premio Luis de Tejeda  en 2007). Narra con rabia y con humor una experiencia de migrante/trabajador ilegal en la Nueva York pre 11-S.
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Cerró Sebastián Pons con su relato “Cómo robarle a los ricos”, premiado en el concurso del Festival Internacional de Literatura de Córdoba de 2011, y que por ende está próximo a publicarse —junto con los otros relatos premiados, de Alberto Rodríguez Maiztegui y Fabio Martínez— en un volumen editado por Eduvim y titulado Frutos extraños.
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Y después siguió la cosa, con la guitarra y la voz de Ave.
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Nos fuimos cerca de las dos de la mañana, contentos y agradecidos con los dueños de casa por la invitación. Mientras buscábamos un taxi, en el subsuelo la movida seguía…

Mapamundi + La casa del admirador: reseña doble

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[…] Los cuentos de Mapamundi son un flash: fotografías complejas de varias capitales del mundo hechas desde una perspectiva bien argentina, pero que muestra cada rincón del planeta de una manera tan singular como atrapante. […] “Viajar: aprender a desprenderse”, escribe Cristal, y acierta y estira ese concepto a varios de los textos del libro. Estos siete viajes juegan con las leyes temporales, con los límites espaciales, con las voces y las entonaciones, y si bien podrían sólo divertir o entretener, terminan siendo más intrigantes que otra cosa. Disparadores de preguntas, de nuevas vivencias.

El juego ocupa un lugar más secundario en la trama de La casa del admirador, donde si bien sigue habiendo un intento por desmontar las reglas del lenguaje –como en toda apuesta ambiciosa–, ese esfuerzo es menos lúdico y más conceptual, casi teórico. Acá el novelista cordobés apuesta fuerte, y se mete con uno de esos escritores a los que muchos temen sugerir por el peso de su nombre. El escritor cordobés se mete con Borges. Con el viejo Borges, sí, ese al que tantos no se animan a leer. Porque la casa de ese admirador no es otra cosa que la mansión de un tipo que está desquiciado por Borges y su obra, por el personaje y la creación. Un loco lindo, sí, pero un obsesivo espeso, bien rompe bolas, interesantísimo. […]


Benjamín Uribe
, en Ay Mag, revista digital
de arte, diseño, tecnología y tendencias.
Córdoba, miércoles 18 de julio de 2012.

Leer la reseña completa

El neorromanticismo, de Diego Fernández Pais

Por Martín Cristal

1. ¡Bailen, putos!

La novela breve El neorromanticismo fue publicada recientemente por Alción, una editorial cordobesa de larga data cuyo valor nadie podría cuestionar, si bien en los últimos años acusaba la necesidad imperiosa de una renovación en su catálogo. Quizás para subrayar esa intención, el escueto texto de la solapa, después de informarnos que el autor —Diego Fernández Pais— nació en 1987, redunda enseguida con el dato de que “es un escritor joven”.

Jovencísimo, sí, ya nos habíamos dado cuenta, y con un comienzo tan auspicioso y prometedor como el de su primera novela…

Seguir leyendo en El lince miope

Las ostras: reseña en La Voz, por Carlos Schilling

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[…] Cristal se atiene al principio literario
de que cada persona es única, y para que sea única debe inventarla, no copiarla de un manual de sociología o de un modelo natural. En ese sentido, emplea varios recursos narrativos a fin de que cada personaje se revele y se explore a sí mismo. Mediante la distribución equilibrada de voces y puntos de vista, los procesos simultáneos de esas revelaciones y exploraciones generan tanta intriga e interés como un policial.

Salvo en el primer capítulo, en el resto
de la novela Cristal no usa la tercera persona, sino la primera, la segunda o reproduce conversaciones telefónicas unilaterales, ya que no hay un testigo único de todas esas vidas, un ojo que las mire desde arriba de manera imparcial. A la vez, los capítulos están separados por citas extraídas de un libro de divulgación científica decimonónico titulado
Los misterios del mar, heredado por Perla de su padre anticuario y que funcionan en sentido muy amplio como símbolos o comentarios en clave de las historias contadas, el equivalente de un oráculo en una sociedad donde no existe el destino. […]


Carlos Schilling
, en La Voz del Interior,
suplemento “Cultura en Vos”. Córdoba,
sábado 9 de junio de 2012.

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Las ostras: presentación en Córdoba, por Pablo Dema

Foto: Diego Vigna.

El martes pasado presentamos Las ostras en Córdoba. Agradezco a
las 150 personas que se acercaron a Cocina de Culturas para la ocasión.
También, muy especialmente, a Marcos Croce por su música y buen humor,
y a Pablo Dema, por su amabilidad y sus lúcidas palabras
para presentar la novela.

[…] Hay un crítico alemán que leyendo a Paul Celan, a Nelly Sachs
y a Kafka acuñó el término
metáfora absoluta. Las obras de estos
autores, decía Beda Allemann, son metafóricas, pero no en el sentido
de que usan una figura retórica sino que todo un poemario o una novela constituyen una metáfora, el problema es que los autores no nos dicen metáfora de qué son esas obras. Yo creo que esta idea de la metáfora absoluta es interesante para pensar
Las ostras, que están en principio como parte de la fauna marina descripta en un viejo libro que hereda Perla (uno de los personajes), pero que se van cargando de una significación muy densa, de muchas resonancias que requieren un trabajo de los lectores. Como en el cine de Tsai Ming Liang, tenemos que pensar qué pasa y qué significa aquí el agua: la del mar evocada en el libro, la de la lluvia que inunda la ciudad, la de las peceras que pierden su oxígeno. […]

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Las ostras: entrevista en La Voz

En el nuevo suplemento “Cultura en Vos” de La Voz del Interior,
hoy salió una entrevista con muy buenas preguntas de Demian Orosz
con motivo de la presentación de mi nueva novela, Las ostras.

La nota se puede leer íntegra en el website del suplemento:

Leer nota completa

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