Entrevista en video para Estudio Q

Estudio Q es un proyecto de editorial Nudista, con microdocumentales sobre escritores que producen desde Córdoba, Argentina. Mi perorata se deconstruye en este video, dirigido por Lucas Moreno. Las respuestas completas están desgrabadas y disponibles en un e-book gratuito: se descarga desde el sitio del proyecto, donde también hay más videos de otros escritores cordobeses.

Descargar el e-book del Estudio Q-2 (Mercadal-Dema-Cristal)
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Algunos extractos de la entrevista*

“ME CONMUEVEN MUCHO los regresos, los comebacks de alguien que estaba dado por muerto y no estaba vencido ni aun vencido. Ese tipo de historias siempre me conmueven. Clint Eastwood en Los imperdonables, o incluso en el deporte, Larry Bird, su canto del cisne: ese último partido donde se cae, se parte la cara contra el piso y lo sacan hasta el consultorio médico y el tipo le miente al médico que se siente bien y vuelve y gana el partido. Cosas así, que parecen de película, y que Hollywood las ha explotado muchísimo para quemarnos la cabeza. Pero bueno, a mí me pueden esas historias. En el mismo camino, la persistencia y la perseverancia, esas historias que cobran sentido cuando te las cuentan resumidas: el tipo que estuvo treinta años haciendo equis cosa para obtener un resultado, por ejemplo científico, y cambiar un poquito la historia de lo que sea que haya estado estudiando. Mientras lo está haciendo no es una historia: nadie le da bola. […]. La perseverancia y la resistencia me conmueven mucho”.

“EL FUNCIONAMIENTO DEL LENGUAJE es éste: una red que uno tiene para poder asir el mundo. Y a partir de ahí, de entenderlo así, surge una concepción o una preferencia sobre el uso de esa red. […] Podemos representar al mundo real con un pez y al mundo de la imaginación con un pez volador. Tirás la red para atrapar cualquiera de esos peces. A los peces después los devolvés al agua o al cielo. Pero digamos, lo hiciste para tener ese pez un momento entre las manos. Para eso uno usa el lenguaje. Me parece que la malla de esa red es el lenguaje. Si uno se queda mirando solamente el lenguaje no está operando sobre el mundo; por ejemplo, un gramático está profundamente interesado en la red, no necesita arrojarla sobre nada, salvo para ejemplificar el uso de red. Un narrador, como yo lo concibo, no quiere hacer eso. Una red demasiado abierta no termina de definir el objeto sobre el que cae y el pez se escapa por los agujeros. La red tiene que estar trabajada, bien anudada como para poder tomar el mundo. Si la red es demasiado impermeable y cerrada tampoco sirve porque no se ve a través de ella. […] Si la red es demasiado densa y no se ve del otro lado, no se ve el objeto donde cayó el lenguaje, caemos sobre eso que llamamos hermetismo, un lenguaje demasiado cerrado sobre sí mismo, que no permite ver. Mi concepción entonces es la transparencia. Para mí, uno tiene que trabajar la oración, el párrafo y la página en función de la transparencia del concepto. Importa el lenguaje en la medida en que me permite captar el mundo, ya sea el mundo real o el de la imaginación. Eso es lo importante: la transparencia. Los textos que insisten en el barroquismo y en el hermetismo, en general no me gustan”.

“NO ME INTERESA LA PERTENENCIA A UN CLUB. Tampoco escribo buscando un diálogo con otros autores contemporáneos. Lo que hago es ofrecer un monólogo, lo que tengo para decir, grande, chico, bueno o malo. La potestad de establecer un diálogo entre lo que uno hace y lo que hace otro, está en los lectores. […] Yo no centro el ejercicio de escritura en una cuestión de llamada y respuesta, tambor de esta aldea sonando para comunicarse con el tambor de la otra aldea. No lo hago por eso”.

“LAS VOCES […], si bien deben ser diferentes en un trabajo coral, para no romper la unidad del libro como tal deben tener armonía, en un sentido musical. Un coro tiene armonía porque hay una distancia relativa entre sus voces. No son voces perfectamente distintas como en un colectivo, donde cada uno está hablando en otro tono. En el colectivo el murmullo es simultáneo, pero no [necesariamente] tiene unidad en un sentido armónico”.

“NO SÉ CUÁNDO UN TEXTO ESTÁ TERMINADO. Sí sé cuando yo estoy terminado, cuando estoy acabado yo con el texto. También varía un poco el trabajo de la novela en general con el de otras piezas más breves. […] En la novela ver el todo es más difícil, requiere más tiempo, y ese tiempo implica lecturas y relecturas que te van agotando. Es importante cortar antes del hartazgo. […] Porque entonces uno todavía le guarda un cariño al texto”.

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*Las preguntas fueron: I. ¿Qué cosas te conmueven o emocionan? ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida? II. ¿Cómo era el lugar donde transcurrió tu infancia? ¿Qué recuerdo atesorás de la infancia y adolescencia (en relación a la lectura y/o escritura)? ¿Qué lecturas te quedaron de aquella época? ¿Quiénes fueron tus formadores e iniciadores en la lectura y la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué queda de esa experiencia iniciática? III. ¿Qué concepción del lenguaje atraviesa tu escritura? ¿En qué tradición la inscribirías? ¿Con qué autores contemporáneos crees que dialogan tus textos? IV. ¿Cómo nacen tus escritos? ¿Es un trabajo, una disciplina, un ejercicio, es algo espontáneo? Si tuvieras que definir tu proceso de escritura con una imagen, ¿cuál sería? ¿Cómo es el espacio ideal y el real desde dónde escribir? Ante una idea, ¿cómo decidís qué “forma” darle? ¿De qué manera el género es una elección? ¿Cómo construís las voces que hablan en tu escritura? ¿Y los personajes? Su perspectiva, ¿es una mirada hacia el futuro, el presente o el pasado? ¿Hay algún escenario que se reitere o que tenga un valor significativo en tu escritura? ¿Cuál es su relación con otras disciplinas y experiencias de la vida (como las artes plásticas, la música, el cine, la educación, la política, etc)? ¿Cuándo considerás terminado un texto? ¿Cómo construís los títulos? Si tuvieras que elegir, entre todos tus escritos, uno solo para ser conservado, ¿cuál sería y por qué?

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