Umami, de Laia Jufresa

Por Martín Cristal

Vidas privadas

Umami, de Laia Jufresa (México, 1983), es una novela coral cuyos personajes son vecinos en una privada de la Ciudad de México.

Las viviendas en la privada Campanario están identificadas con “los cinco sabores que puede reconocer la lengua humana”. A las casas Dulce y Salado las ocupa la familia de Ana, hija de músicos de la Sinfónica que quiere sembrar una milpa en el patio; su hermana menor se ahogó tres años antes en un lago de los Estados Unidos.

En Amargo vive la xalapeña Marina, pintora y estudiante de diseño, muy sensible a los colores, pero frágil psicológica y emocionalmente.

El dueño de la privada, el antropólogo retirado Alfonso Semitiel, vive en Umami (quinto sabor con el que los japoneses definen a “lo delicioso”). Gran conocedor de los cultivos prehispánicos, Alfonso es viudo y pasa sus días escribiendo sobre su mujer, Noelia, cardióloga michoacana que falleció por las mismas fechas en que se ahogó la hermanita de Ana.

Estos duelos simultáneos y las estrategias para sobrellevarlos trazan lazos de afecto entre estos vecinos. Las voces y puntos de vista, alternados desde cinco años distintos (y con las mujeres siempre en primer plano), abarcan también el de la niña ahogada, Luz, que narra el presente previo al accidente en el fatídico 2001; y el de una amiga de Ana, Pina, que vive con su padre en la casa Ácido, y cuya madre la abandonó en 2000.

La prosa de Jufresa es fresca, vital, llena de humor y de particularidades en los sobreentendidos y las expresiones de los personajes. Y sobre todo, es también mexicana hasta las cachas (aunque la autora viva actualmente en España).

“Todo lo sabemos entre todos”, dice Alfonso Reyes en el epígrafe. Como suele ocurrir con los buenos relatos corales, el lector de Umami tiene una perspectiva privilegiada al poder superponer todos los puntos de vista narrativos alternados, y así tejer una visión completa de su cotidianeidad, de sus mitologías privadas y de su manera de sobrellevar las pérdidas y el paso del tiempo.

 

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Umami, de Laia Jufresa. Novela. Literatura Random House, 2014. 240 páginas.

La masacre de Kruguer, de Luciano Lamberti

Por Martín Cristal

Las fuerzas extrañas

Kruguer se parece un poco a La Cumbrecita, aunque con nieve garantizada en cada invierno. En 1987 el pueblo está listo para su tradicional Fiesta de la Nieve, pero ese 26 de junio brota una misteriosa psicosis colectiva: en pocas horas, sus casi cien habitantes se matarán entre sí con un perturbador surtido de crueldades.

“El hielo de nuestra cordura es fino y frágil”, dirá un comisario ante lo insoluble del caso. “Acá pasó algo que no puede explicarse en términos racionales”, afirmará un parapsicólogo (mucho más en su salsa que el otro).

Los lectores de La masacre de Kruguer tienen una ventaja sobre estos personajes en lo referido a la develación del misterio; se las otorga el autor, Luciano Lamberti (San Francisco, Córdoba, 1978) al iniciar la novela narrando la pretérita —y desconocida— caída de un meteorito en la región.

Este disparador suma al libro de Lamberti a la “lluvia de meteoritos” de la literatura argentina reciente (junto con Quedate conmigo, de Inés Acevedo, y Campo del cielo, de Mariano Quirós). La probada eficacia del recurso permite imaginar fuerzas extrañas que operen sin tener que explicarlas demasiado. Esa materia desconocida que llega del espacio puede ser una mancha voraz y gelatinosa (The Blob), o “eso” que se alimenta del miedo y suele adoptar la forma de un payaso maléfico (It, de Stephen King), o un “color que cayó del cielo” (otro meteorito, pero de H. P. Lovecraft). Es más raro, pero también podría ser un bien, la llegada de la vida misma, como en la teoría de la panspermia.

En Kruguer, lo que trae es un influjo de muerte, irradiado, sin forma (o apenas como una voz). En desorden cronológico bien concertado, Lamberti narra los efectos de esa anomalía. No hay contrato social que contenga los violentos impulsos desatados por esa interferencia sobrenatural. Las instituciones —la policía, los bomberos, los medios de comunicación— resultan inútiles.

La prosa es ligera, coloquial, con destellos de ironía y humor negro. En lo formal, ese “misterio de fondo” —que aúna las vidas de un pueblito idílico, mostradas de a poco— recuerda a El misterio de Crantock, de Sergio Aguirre (limpiando varios hectolitros de sangre, claro). Aunque hay dos diferencias radicales: donde Aguirre se reserva para el final un “misterio de misterios”, Lamberti nos muestra “el núcleo del disturbio” —Samanta Schweblin dixit— desde el principio (por eso contar acá lo del meteorito no es un spoiler). Y mientras Crantock es parejita y episódica, ensartando enigmas dispersos que finalizarán en una resolución conjunta, en Kruguer hay un elogiable “batido” de elementos varios: los capítulos en tercera persona se alternan con otros que compilan “testimonios” en primera (como hace Bolaño en Los detectives salvajes); como Puig, Lamberti también intercala materiales de códigos heterogéneos (fragmentos de un guión de telenovela, descripciones de fotos, la cronología del pueblo y hasta una cita del Facundo de Sarmiento). Así completa la trama y el ambiente, o brinda un alivio cómico. Esta decisión novelística me parece destacable.

El parapsicólogo —autor de un libro sobre la masacre— dice algo que resuena como si el propio Lamberti hablara de su novela: “Mi libro gira en torno a la idea de misterio. De esa parte de la experiencia humana para la que no hay palabras. Del misterio, la locura y la oscuridad en la que vivimos”. Y también, podría agregarse, del largo tiempo que lleva construir un pueblo, una familia —cualquier vínculo humano—, y de lo poco que cuesta reducirlos a cenizas.

 

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La masacre de Kruguer, de Luciano Lamberti. Novela. Literatura Random House, 2019. 208 páginas. Con una versión más corta de esta reseña, recomendamos este libro en “Número Cero”, La Voz (Córdoba, 18 de noviembre de 2019).

Breves respuestas a las grandes preguntas, de Stephen Hawking

Por Martín Cristal

Vuelta por el universo

“Para mis colegas, solo soy otro físico, pero para el público en general me convertí posiblemente en el científico más conocido del mundo. Esto se debe en parte a que los científicos, salvo Einstein, no son tan conocidos como las estrellas de rock, y en parte porque encajo en el estereotipo de un genio discapacitado”. Con esa claridad acerca de su propio rol como ícono de la cultura, Stephen Hawking (Inglaterra, 1942-2018) se presenta a sí mismo en su libro Breves respuestas a las grandes preguntas.

En un archivo personal, Hawking conservaba sus respuestas a las preguntas más frecuentes que recibía en intercambios y apariciones públicas. De ahí sale este libro póstumo que, según el editor, estaba en desarrollo cuando Hawking murió, y fue completado junto con colegas académicos, su familia y los administradores de su legado.

Como destaca Kip S. Thorne en la introducción, seis de las diez preguntas que compila el libro están “profundamente enraizadas” en el trabajo científico de Hawking (quien, entre otros hitos, contribuyó a la teoría del Big Bang y a la comprensión de los agujeros negros). Esas seis preguntas son las siguientes: ¿Hay un Dios? ¿Cómo empezó todo? ¿Podemos predecir el futuro? ¿Qué hay dentro de los agujeros negros? ¿Es posible viajar en el tiempo? ¿Cómo damos forma al futuro?

Las otras cuatro —¿sobreviviremos en la Tierra? ¿Hay más vida inteligente en el universo? ¿Deberíamos colonizar el espacio? ¿Seremos sobrepasados por la inteligencia artificial?— se alejan de las especialidades de Hawking, pero resultan igualmente interesantes (en especial la última de ellas). O incluso más, porque en las respuestas que les da Hawking se hace palpable su preocupación por el futuro de la humanidad.

El libro también trae un prólogo —completamente prescindible— firmado por el actor Eddie Redmayne (quien interpretara a Hawking en la película La teoría del todo); y un epílogo —más personal e intimista— escrito por Lucy Hawking, la hija del físico.

Sacando ese 20% de materiales adicionales, el resto es puro Hawking en modo “apto para todo público”. Los temas que, por su amplitud, parecen más difíciles de abarcar, el físico los desbroza con la mayor sencillez (el asunto de Dios, por ejemplo); mientras que en temas más específicos (como los posibles viajes en el tiempo) sus respuestas pueden resultar más difíciles de comprender.

En su decidida amenidad, y en el empeño de evitar fórmulas matemáticas que espantarían al lector no especializado, se percibe la auténtica vocación divulgativa del libro; tal vez no aporte demasiado a quienes ya seguían las publicaciones de Hawking, pero de seguro resultará delicioso para curiosos y recién llegados.

La edición se completa con un índice analítico que, en un libro como éste —con conceptos repetidos entre capítulos, y con temas cuyas fronteras se superponen—, resulta muy útil. Apurados por nuestra agendita semanal y enfrascados en nuestras minucias cotidianas, puede que no nos hagamos el espacio-tiempo mental para explorar estas grandes cuestiones. Acercarse a Hawking es una excelente oportunidad para reparar esa carencia.

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Breves respuestas a las grandes preguntas, de Stephen Hawking. Divulgación científica. Ed. Crítica, 2019. Traducido por David Jou Mirabent. Recomendamos este libro en “Número Cero”, La Voz (Córdoba, 20 de octubre de 2019).

Grupo de lectura: 8 cuentos para pensar la ciencia ficción de hoy

Este grupo de lectura explora ocho relatos extraordinarios de ciencia ficción publicados en el siglo XXI y escritos por autores y autoras contemporáneos de habla inglesa. El coordinador también provee y sugiere material adicional de lectura sobre diversos temas que permiten comprender la evolución de la ciencia ficción y su estado actual.

Cuándo: El ciclo dura ocho encuentros (los jueves de 18 a 19:30 horas); inicia el 10 de octubre y finaliza el 28 de noviembre.

Dónde: En el entrepiso de la librería El Espejo: Deán Funes 163, Local 4, Paseo Santa Catalina, Córdoba (Centro).

Costo: $ 950 por mes. Duración: 2 meses.

Informes e inscripciones: en la librería, de lunes a viernes de 9:30 a 19:30; y los sábados, de 9:30 a 13:30 hs. Teléfono: (0351) 4242420.

Inscripciones abiertas. Sólo en Córdoba (Argentina). Cupos limitados.

The Power, de Naomi Alderman

Por Martín Cristal

The Power es una novela de ciencia ficción con mirada feminista. En un futuro lejano, alguien (un varón, irónicamente) escribe una novela histórico-documental sobre un pasado lejano… que sería casi nuestro presente, aunque alterado por un cambio radical: en las mujeres jóvenes ha aparecido el poder de irradiar electricidad. Los que parecen casos aislados de un fenómeno (¿evolución, mutación genética, recuperación de una capacidad dormida?) son sólo la avanzada de un cambio biológico masivo a nivel global.

No será fácil que las mujeres aprendan a controlar ese “power“, pero lo cierto es que ahora tienen tanta energía interior como para matar… si quisieran. Con la mujer convertida ahora en “el sexo fuerte”, la revolución femenina se desencadena y acelera; sin embargo sus matices siguen siendo tan complejos (hay religión y política y ejércitos en formación y células terroristas y machismos que se resisten y nuevas abusadoras y teorías conspirativas y criminales de todo tipo y fanáticos/as de distintos bandos…) que el conflicto pronto muestra aristas peligrosas para la supervivencia de la humanidad toda, sin distinción de género.

Amadrinada por la gran Margaret Atwood (dentro del Programa Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative), Alderman escalona la acción de este cisma histórico a lo largo de una década de cambios radicales. La prosa es ágil y sintética para comunicar un argumento concertado en saltos temporales que mantienen la intriga sobre cuál será el resultado de este “shock eléctrico” global.

La traducción, ibérica, es de Ana Guelbenzu. El título del libro se mantuvo en inglés, intuyo que para no perder el doble sentido de “poder” (político) y la “corriente o energía” (eléctrica). Esto es crucial, ya que Alderman establece una analogía permanente entre la ramificación de fenómenos naturales como los rayos eléctricos y la de la difusión de las manifestaciones y los cambios sociales.

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PD. Según noticias de este mismo año, Amazon ya ha dado luz verde para convertir este libro en una serie de diez episodios.

Las alegrías: leer un adelanto

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Aquí se puede leer un fragmento
de la primera parte de mi nueva novela,
Las alegrías (Caballo Negro Editora, 2019):

Leer el adelanto

La presentación será el próximo
viernes 13 de septiembre, desde las 21 hs.,
en Bastón del Moro (Chacabuco 483,
Córdoba, Argentina). Leticia Ressia dirá
unas palabras. Habrá brindis y baile.
¿Nos vemos ahí?

Las alegrías, nueva novela

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Después de mucho trabajo y dedicación,
Caballo Negro Editora publica Las alegrías.

Esta nueva novela es la tercera de la tetralogía novelística que inicié con Las ostras y siguió con Mil surcos (sin ser estrictamente una continuación o una saga: los tres libros pueden leerse en forma independiente).

La presentación será el día
viernes 13 de septiembre, a las 21 hs.,

en Bastón del Moro
(Bvd. Chacabuco 483, Córdoba, Argentina).

Leticia Ressia dirá unas breves palabras.
Los recibiremos con vino y música.
¿Nos vemos ahí?

Fabricar historias [Building Stories], de Chris Ware

Por Martín Cristal

Rompecabezas de una vida ordinaria

Por sus dimensiones, la caja de Fabricar historias parece la de un juego de mesa. Incluso una de las piezas gráficas que contiene es un tríptico en cartoné forrado, similar al de un tablero de juego… pero no es eso, sino otro engranaje en una maquinaria narrativa apabullante: una historieta madura, de altísima complejidad, que se expande en 14 cuadernillos, revistas, diarios y folletos de distintos formatos. Esa abundancia de lujos impresos provoca tal excitación al abrir la caja que, en YouTube, pueden verse videos de fans que se filmaron a sí mismos en ese preciso momento. Por ejemplo:

Su autor integral, Chris Ware (EE.UU., 1967), es a la narrativa historietística lo que James Joyce a la literatura: un experimentador formal y un explorador de la naturaleza humana. Aunque para los amantes de las historietas Ware sea ineludible, se entiende que todavía no sea del todo conocido para el público (argentino) en general: sus libros, importados desde España, son caros y llegan en poca cantidad.

“Fabricar historias” es sólo un sentido del título original, Building Stories; otro sería “pisos de un edificio”. Eso —un viejo edificio de Chicago— estructura uno de los cuadernos, que podría tomarse por el inicio de la historia, aunque nada obliga a empezar por ahí. Vemos sus tres pisos en una perspectiva isométrica; los espiamos por las ventanas, o gracias a toda una pared ausente, que —como la “cuarta pared” teatral— nos deja atestiguar cómo viven sus habitantes. Una anciana (la dueña); una pareja que oscila entre la pelea y la reconciliación; y una chica con una prótesis en una pierna: el personaje principal.

Este primer cuaderno pudo leerse por entregas, los domingos de 2005 y 2006, en The New York Times (otros fragmentos de la obra aparecieron también en prestigiosas publicaciones como The New Yorker, McSweeney’s, o The Chicago Reader). El resto de la caja profundiza en la vida de esa chica anónima. “¿No puede haber [un libro] sobre gente normal, con vidas corrientes?”, se pregunta ella en un cuadrito donde Ware justifica sus propios intereses.

El estilo es el que el autor ha depurado para todas sus historietas: colores casi sin degradés, trazo limpio y línea cerrada, obediente de la síntesis geométrica. Ésta se extrema en los dos cuadernillos dedicados a las fábulas de una abejita: Branford, personaje infantil y alivio cómico cuya “historia dentro de la historia” no comparte del todo el tono del material restante.

La hondura del tratamiento temático, los layouts —variables, a veces cercanos al diagrama infográfico— y el pequeñísimo cuerpo que puede adoptar la tipografía obligan a una lectura detenida, cercana. Detalles como un prendedor pueden reaparecer, cargados de sentido y fatalidad, muchas páginas después. Esto —y los saltos temporales, y las ramificaciones de la trama— hacen que el término “novela gráfica” (que no preferimos sobre “historieta”) resulte, a pesar de todo, muy útil para definir este trabajo de Ware.

Una página muestra a la protagonista bastante mayor, contándole a su hija sobre un sueño en el que se veía a sí misma con “su libro”, que alguien había publicado:

“Lo tenía todo… mis diarios, los relatos de mis cursos de escritura, incluso cosas que no sabía que había escrito…”. […] “Todas las ilustraciones […] eran tan precisas y nítidas que era como si las hubiese dibujado un arquitecto… eran tan coloridas e intrincadas…”. “Y no era, no sé, tampoco era un libro en realidad, sino… trozos, como si cayeran libros de un cartón…”.

Más que un juego de mesa, entonces, Fabricar historias de Chris Ware es un rompecabezas: el de la vida de una chica sin nombre y sin media pierna, que apela a la introspección para capear sus inseguridades, sus insatisfacciones y el temporal grisáceo de una soledad muy parecida a la de todos nosotros.

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Fabricar historias, de Chris Ware. Historieta. Penguin Random House (Reservoir Books), 2014 [2012]. Caja con 14 cuadernillos de diversos formatos. Recomendamos este libro-objeto en “Número Cero”, La Voz (Córdoba, 11 de agosto de 2019).

Doscientos canguros, de Diego Muzzio

Por Martín Cristal

Cuesta hablar de lo que más nos duele

No sólo hay doscientos canguros en el libro homónimo de Diego Muzzio (Buenos Aires, 1969). En sus siete cuentos también desfilan leones, tortugas, ballenas… Los animales aportan su presencia concreta, pero también ofrecen un símbolo enigmático, o encarnan una fantasía infantil, o dan pie para el absurdo.

El absurdo, precisamente, prevalece en “El Hombre Neutral”, donde una invasión de conejos inutiliza una pista de aterrizaje; la situación reaparecerá de soslayo en otros cuentos, como un divertido cruce argumental. Cabe advertir que, por su atmósfera enrarecida, quizás este cuento no sea el más representativo del conjunto. Arriesgo que en la decisión de ponerlo primero gravitó la transparencia con que muestra el tema recurrente del libro: las relaciones paterno-filiales (y también las fraternales, pero siempre como secuela de las otras).

Ese tema se confirma en “Los discípulos de Buda”; de sesenta páginas y corte realista, tal vez sea el mejor cuento del libro. Una familia se resquebraja por el enloquecedor talento ajedrecístico de uno de los hijos, y por la ambición paterna de aprovecharse de ese talento, y por las arbitrariedades más tenebrosas de la historia argentina. Con cameos de Bobby Fischer y Miguel Najdorf, el cuento sigue dos líneas temporales en una trama casi cinematográfica, que gambetea todo lo previsible. Lo sigue “El caza Zero”, una variación más acotada de “Los discípulos…”. Su encierro inicial lo propician una tintorería esclavizadora y la represión emocional de una familia japonesa.

“El cielo de las tortugas” amplia el juego. Primero, en lo formal: en vez de un narrador único, el cuento alterna monólogos que componen un dilema moral alrededor de la enfermedad terminal de una niña. Y segundo, en lo temático: porque en ese coro aparece una madre que equilibra la preeminencia paterna, tan marcada en los cuentos anteriores, donde ellas estaban casi elididas.

Otro cuento memorable, “Caballo en llamas”, articula una historia de amor y la Guerra de Malvinas. Aquí un padre que buscaba perjudicar a su hijo, lo empuja por un camino peligroso, que sin embargo el hijo, con los años, agradece, aunque no sin pagar un alto precio.

El cuento “Doscientos canguros” abre con una cita de Murakami cuya fuente parafrasea a Salinger; la lectura íntegra del relato reafirma la sospecha de que Salinger sería su verdadero modelo tutelar. La escena de una madre (en una casa junto a un lago) tratando de averiguar por qué está enfurruñada su hija recuerda aquella otra de “En el bote”, salvo que aquí la ternura materna nunca llega para aliviar el disturbio emocional. A su modo, la niña —una vez más— le endosará esa frustración a su hermana.

Cierra otro relato coral, “La estructura de los mamíferos”, cuyas primeras diez líneas constituyen uno de los inicios más potentes de la cuentística argentina reciente (y, de paso, nos presentan a la madre más patética de todo el libro).

La cohesión temática, la fluidez del estilo, su lenguaje contemporáneo y una buena paleta de recursos narrativos hacen de Doscientos canguros una experiencia de lectura más que recomendable.

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Doscientos canguros, de Diego Muzzio. Cuentos. Entropía, 2019. 232 páginas. Recomendamos este libro en “Número Cero”, La Voz (Córdoba, 23 de junio de 2019).

Nuevo libro: La música interior de los leones (Premio Literario Fundación El Libro 2018/19)

|La Fundación El Libro publica mi libro de cuentos La música interior de los leones tras haber ganado el III Premio Literario Fundación El Libro 2018/19. La presentación será el día domingo 28 de abril de 2019, a las 18 hs., en la sala Sarmiento de la 45ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Esta es la contratapa:

Sobre este libro dijo el jurado: “Sus relatos son mecanismos perfectamente armados que extrapolan focos puntuales de la sociedad tecnológica actual, para pensar distópicamente una cultura en descomposición, abrevando en el carácter especulativo que caracteriza a la ciencia ficción, aunque construya cuentos que no se puedan enmarcar fácilmente en ese género”.

Se trata de una verdadera propuesta (y apuesta) literaria en la que se alternan el minimalismo, el realismo sucio, la fantasía, la ficción paranoica, y donde las voces que narran cambian de relato a relato.

Martín Cristal entrega, en La música interior de los leones, un volumen para la gran biblioteca del libro de cuentos en español.

Este libro obtuvo el Primer Premio en la tercera edición del Concurso Literario Fundación El Libro 2018/19. El jurado estuvo integrado por Elsa Drucaroff, Carlos Liscano, Vicente Battista, Leopoldo Brizuela y Luis Chitarroni.

Leer uno de los cuentos

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En la Argentina, esta edición se distribuye
en librerías
de todo el país.

 

Grupo de lectura: ocho cuentistas contemporáneas norteamericanas

Este grupo de lectura funciona como una degustación de ocho autoras norteamericanas contemporáneas. Para descubrirlas o conocerlas un poco mejor. Las autoras que leeremos son Lucia Berlin (1936-2004), Edith Pearlman (1936), Joyce Carol Oates (1938), Joy Williams (1944), Amy Hempel (1951), Lorrie Moore (1957), Kelly Link (1969) y Karen Russell (1981).

Cuándo: El ciclo dura ocho encuentros (los jueves de 18 a 19:30 horas); inicia el 9 de mayo y finaliza el 27 de junio.

Dónde: En el entrepiso de la librería El Espejo: Deán Funes 163, Local 4, Paseo Santa Catalina, Córdoba (Centro).

Costo: $ 900 por mes. Duración: 2 meses.

Informes e inscripciones: en la librería, de lunes a viernes de 9:30 a 19:30; y los sábados, de 9:30 a 13:30 hs. Teléfono: (0351) 4242420.

Inscripciones abiertas. Sólo en Córdoba (Argentina). Cupos limitados.

Premio Literario Fundación El Libro 2018/19 para La música interior de los leones

El jueves 28 de marzo tuve la suerte de que mi libro de cuentos La música interior de los leones obtuviera el Premio Literario Fundación El Libro 2018/19, otorgado por dicha entidad (promotora de la lectura y organizadora de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires). Es la tercera edición de este premio internacional, a la cual se presentaron 200 obras.

Sobre el libro, dijo el jurado (integrado en esta oportunidad por Elsa Drucaroff, Carlos Liscano, Vicente Battista, Leopoldo Brizuela y Luis Chitarroni):

“Sus relatos son mecanismos perfectamente armados que extrapolan focos puntuales de la sociedad tecnológica actual, para pensar distópicamente una cultura en descomposición, abrevando en el carácter especulativo que caracteriza a la ciencia ficción, aunque construya cuentos que no se puedan enmarcar fácilmente en ese género. Propone una mirada nueva de la ciudad de Córdoba: hace entrar a la narrativa el relato de una urbe atravesada por el capitalismo globalizado. Pese a mantener preocupaciones e imaginarios similares, cada relato encuentra su propio lenguaje y forma: minimalismo, realismo sucio, fantasía, ficción paranoica y hasta policial se combinan en relatos que consiguen una voz y perspectiva propia cada vez que cambia el personaje narrador”.

Aquí algunos enlaces de prensa:

El premio incluye la publicación del libro, que será presentado durante la 45ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (abril/mayo de 2019).

PuraLectura: inscripciones abiertas para grupos de 2019

Inscripciones abiertas. Sólo en Córdoba (Argentina). Cupos limitados.

Más información, aquí.
Para consultas e inscripción, aquí.

Soundtrack de Se está haciendo tarde (final en laguna), de José Agustín

Una relectura musical

Cuando viví en México, leí con placer la novela de José Agustín Se está haciendo tarde (final en laguna); lo hice en la edición de 2001 de Joaquín Mortiz. Disfruté de la frescura del texto, intacta a partir de su manejo del lenguaje coloquial. Admiré la representación epocal y generacional, manifiesta no sólo en esas formas del habla mexicana, sino también en la manera de expresar la diversión (las vicisitudes del consumo de drogas, el “reventón”); también la libertad de los juegos tipográficos y la ambición joyceana de seguir el adentro/afuera de los personajes a lo largo de un solo día, estructurado en escenas casi teatrales. Y por supuesto me divertí con su sentido del humor, que aparece aquí y allá y es capaz de convivir con el azoramiento, la tristeza y el puro malviaje.

Al volver a la Argentina, no me traje el ejemplar: craso error. Por suerte, hace un par de años, en la Feria del Libro de Córdoba, pude conseguir la edición conmemorativa de Nitro/Press (México, 2017), la cual incluye valiosos materiales adicionales. Pensaba leer sólo esa sección de extras, pero terminé releyendo la novela completa.

En la relectura del libro el placer fue aún mayor, en parte por el reencuentro con su propia variante de la lengua mexicana (la juvenil-rockera de los años sesenta/setenta) y en parte porque ahora, con Google, pude bucear sin demora en las abundantísimas referencias musicales de la novela respecto del rock de aquellos años. Son tantas las menciones de bandas, discos, canciones y letras que pensé que podría confeccionarse un verdadero soundtrack para las aventuras de Rafael, Virgilio y sus amigos.

Las bandas de rock que José Agustín menciona son anteriores a mi propia existencia (nací en 1972, seis meses después de que él terminase este libro). A algunas las conocía, pero a varias nunca las había escuchado hasta ahora. Buscarlas en YouTube y escucharlas, sólo eso, ya me significó una gran ganancia. Por cierto, mi disco favorito entre los nuevos que escuché —nuevos para mí se entiende— es It’s a Beautiful Day (1969), de la banda homónima. Precioso.

Infografía: recorrido geográfico y musical de Se está haciendo tarde (final en laguna)

Así que, por las puras ganas de hacerla, terminé diseñando la siguiente infografía. Me ayudé con Google Maps; no conozco tanto Acapulco, donde he estado sólo un par de veces (y, claro, nunca a principios de los setenta). Las referencias, entonces, son aproximadas.

Recomiendo ampliar el gráfico para verlo en detalle.

 

Posdata sobre el tiempo de la acción

La acción de Se está haciendo tarde… transcurre en un día, desde las 6:00 de la mañana hasta el anochecer. El texto no especifica mes o año exacto; sólo dice, en la primera página, “a principios de los años setenta”.

Al relevar la discografía, descubrí que los álbumes más recientes que aparecen en el texto son de 1970. Salvo error u omisión de mi parte, no hay ninguno de 1971 ni de 1972, aunque el autor dató el cierre del proceso de escritura a fines de abril de 1972.

Pero resulta que aparece un disco de 1973: Wilson Pickett’s Greatest Hits. Así, la acción de la novela tendría que transcurrir, como muy temprano, en 1973. Sin embargo, eso sería un año después de que José Agustín terminó de escribirla… lo cual resulta por lo menos extraño. ¿Habrá sido agregado más tarde, ese disco? Tras consultar la discografía de Pickett en Wikipedia me inclino a pensar que José Agustín tal vez incluyó ese compilado del músico pensando en otro anterior, que tiene un nombre bastante parecido: The Best of Wilson Pickett, de 1967. Por cierto, en ambos compilados se incluye el tema “Funky Broadway”, mencionado en la novela.

Si este último fuera el caso, entonces podría decirse que la acción transcurre, más lógicamente, en 1970… pero, atención: el más reciente de los discos de ese año mencionados en el texto es The Worst of Jefferson Airplane, una recopilación publicada en noviembre de 1970. Así que, o bien la acción tiene lugar en noviembre/diciembre de 1970, con el disco de Jefferson Airplane recién salido del horno, o —más holgadamente— todo sucede a principios de 1971, cuando los personajes todavía no han adquirido discos o cassettes aparecidos en ese mismo año.

(Por cierto: creo detectar otro posible desliz en la atribución del álbum Atmosphères a Édgar Varèse, el cual no conseguí ubicar vía Google. Se me ocurre que quizás se trata de una confusión con uno de György Ligeti, muy conocido en los sesenta porque Stanley Kubrick lo usó en parte para su película 2001: Una odisea espacial. Si alguien puede aclararme este punto, se lo agradeceré).

Y si alguien ya hizo (o se anima a hacer) una lista de Spotify o de YouTube con el soundtrack completo, se agradecerá mucho que comparta el enlace en los comentarios.

Actualización del 13/7/19: Isaac Meléndez se animó ¡y creó la lista de Spotify! Pueden escucharla en este enlace.