Entrevista en video para Estudio Q

Estudio Q es un proyecto de editorial Nudista, con microdocumentales sobre escritores que producen desde Córdoba, Argentina. Mi perorata se deconstruye en este video, dirigido por Lucas Moreno. Las respuestas completas están desgrabadas y disponibles en un e-book gratuito: se descarga desde el sitio del proyecto, donde también hay más videos de otros escritores cordobeses.

Descargar el e-book del Estudio Q-2 (Mercadal-Dema-Cristal)
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Algunos extractos de la entrevista*

“ME CONMUEVEN MUCHO los regresos, los comebacks de alguien que estaba dado por muerto y no estaba vencido ni aun vencido. Ese tipo de historias siempre me conmueven. Clint Eastwood en Los imperdonables, o incluso en el deporte, Larry Bird, su canto del cisne: ese último partido donde se cae, se parte la cara contra el piso y lo sacan hasta el consultorio médico y el tipo le miente al médico que se siente bien y vuelve y gana el partido. Cosas así, que parecen de película, y que Hollywood las ha explotado muchísimo para quemarnos la cabeza. Pero bueno, a mí me pueden esas historias. En el mismo camino, la persistencia y la perseverancia, esas historias que cobran sentido cuando te las cuentan resumidas: el tipo que estuvo treinta años haciendo equis cosa para obtener un resultado, por ejemplo científico, y cambiar un poquito la historia de lo que sea que haya estado estudiando. Mientras lo está haciendo no es una historia: nadie le da bola. [...]. La perseverancia y la resistencia me conmueven mucho”.

“EL FUNCIONAMIENTO DEL LENGUAJE es éste: una red que uno tiene para poder asir el mundo. Y a partir de ahí, de entenderlo así, surge una concepción o una preferencia sobre el uso de esa red. [...] Podemos representar al mundo real con un pez y al mundo de la imaginación con un pez volador. Tirás la red para atrapar cualquiera de esos peces. A los peces después los devolvés al agua o al cielo. Pero digamos, lo hiciste para tener ese pez un momento entre las manos. Para eso uno usa el lenguaje. Me parece que la malla de esa red es el lenguaje. Si uno se queda mirando solamente el lenguaje no está operando sobre el mundo; por ejemplo, un gramático está profundamente interesado en la red, no necesita arrojarla sobre nada, salvo para ejemplificar el uso de red. Un narrador, como yo lo concibo, no quiere hacer eso. Una red demasiado abierta no termina de definir el objeto sobre el que cae y el pez se escapa por los agujeros. La red tiene que estar trabajada, bien anudada como para poder tomar el mundo. Si la red es demasiado impermeable y cerrada tampoco sirve porque no se ve a través de ella. [...] Si la red es demasiado densa y no se ve del otro lado, no se ve el objeto donde cayó el lenguaje, caemos sobre eso que llamamos hermetismo, un lenguaje demasiado cerrado sobre sí mismo, que no permite ver. Mi concepción entonces es la transparencia. Para mí, uno tiene que trabajar la oración, el párrafo y la página en función de la transparencia del concepto. Importa el lenguaje en la medida en que me permite captar el mundo, ya sea el mundo real o el de la imaginación. Eso es lo importante: la transparencia. Los textos que insisten en el barroquismo y en el hermetismo, en general no me gustan”.

“NO ME INTERESA LA PERTENENCIA A UN CLUB. Tampoco escribo buscando un diálogo con otros autores contemporáneos. Lo que hago es ofrecer un monólogo, lo que tengo para decir, grande, chico, bueno o malo. La potestad de establecer un diálogo entre lo que uno hace y lo que hace otro, está en los lectores. [...] Yo no centro el ejercicio de escritura en una cuestión de llamada y respuesta, tambor de esta aldea sonando para comunicarse con el tambor de la otra aldea. No lo hago por eso”.

“LAS VOCES [...], si bien deben ser diferentes en un trabajo coral, para no romper la unidad del libro como tal deben tener armonía, en un sentido musical. Un coro tiene armonía porque hay una distancia relativa entre sus voces. No son voces perfectamente distintas como en un colectivo, donde cada uno está hablando en otro tono. En el colectivo el murmullo es simultáneo, pero no [necesariamente] tiene unidad en un sentido armónico”.

“NO SÉ CUÁNDO UN TEXTO ESTÁ TERMINADO. Sí sé cuando yo estoy terminado, cuando estoy acabado yo con el texto. También varía un poco el trabajo de la novela en general con el de otras piezas más breves. […] En la novela ver el todo es más difícil, requiere más tiempo, y ese tiempo implica lecturas y relecturas que te van agotando. Es importante cortar antes del hartazgo. [...] Porque entonces uno todavía le guarda un cariño al texto”.

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*Las preguntas fueron: I. ¿Qué cosas te conmueven o emocionan? ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida? II. ¿Cómo era el lugar donde transcurrió tu infancia? ¿Qué recuerdo atesorás de la infancia y adolescencia (en relación a la lectura y/o escritura)? ¿Qué lecturas te quedaron de aquella época? ¿Quiénes fueron tus formadores e iniciadores en la lectura y la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué queda de esa experiencia iniciática? III. ¿Qué concepción del lenguaje atraviesa tu escritura? ¿En qué tradición la inscribirías? ¿Con qué autores contemporáneos crees que dialogan tus textos? IV. ¿Cómo nacen tus escritos? ¿Es un trabajo, una disciplina, un ejercicio, es algo espontáneo? Si tuvieras que definir tu proceso de escritura con una imagen, ¿cuál sería? ¿Cómo es el espacio ideal y el real desde dónde escribir? Ante una idea, ¿cómo decidís qué “forma” darle? ¿De qué manera el género es una elección? ¿Cómo construís las voces que hablan en tu escritura? ¿Y los personajes? Su perspectiva, ¿es una mirada hacia el futuro, el presente o el pasado? ¿Hay algún escenario que se reitere o que tenga un valor significativo en tu escritura? ¿Cuál es su relación con otras disciplinas y experiencias de la vida (como las artes plásticas, la música, el cine, la educación, la política, etc)? ¿Cuándo considerás terminado un texto? ¿Cómo construís los títulos? Si tuvieras que elegir, entre todos tus escritos, uno solo para ser conservado, ¿cuál sería y por qué?

La década posteada. Blogs de escritores argentinos (2002-2012), de Diego Vigna

Por Martín Cristal

La semana pasada tuve el gusto de participar, junto a Carlos Schilling, en la presentación de La década posteada. Blogs de escritores argentinos (2002-2012). El libro condensa una investigación exhaustiva que Diego Vigna realizó durante los últimos cinco años. Integra la colección Gryga, dirigida por Marcelo Casarin y coeditada por el sello Alción y el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.

La que sigue es una versión más completa del texto que leí en la presentación (entre los agregados incluyo una “posdata” sobre El pez volador).

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Diego-Vigna-La-decada-posteada-blogs-de-escritores-argentinos-2002-2012Como escritor, Diego Vigna no es ajeno al uso del blog: desde 2006 hasta la fecha lleva adelante el suyo, Ponte una oveja; y, durante dos años y medio, supimos compartir (con él y con Alejo Carbonell) la coordinación de un blog colectivo dedicado a la producción literaria de Córdoba: El lince miope.

En su nuevo libro, de corte académico, Vigna afirma que el blog-de-escritor como “fenómeno” —así se lo tipificó desde los medios culturales— creció “empujado en mayor medida por autores jóvenes en busca de visibilidad”, “con los ojos puestos en las redes pero sin abandonar el deseo editorial”. En nuestro país, el uso de este formato digital por escritores (emergentes y no tanto) tuvo un matiz particular, ya que se dio en simultáneo a “la reformulación del campo intelectual y literario por la crisis estructural que atravesó Argentina a fines de 2001”.

De la superposición circunstancial de esa época de oro de los blogs con los gobiernos sucesivos de Néstor y Cristina Kirchner, deviene el título del libro, paráfrasis de la famosa frase con que la Presidenta calificó a dicho período (“la década ganada”). Vigna bautiza “la década posteada” al decenio “de pruebas y ‘formas’ escriturarias que alternaron y alternan entre soportes impresos y virtuales, y que, tras la crisis de 2001, se nutrió con los clichés siempre dispuestos a ser renovados: el ‘auge de la subjetividad’ y de su inscripción en distintas formas textuales de la literatura contemporánea y de otros discursos marginales a la ficción; la ‘exaltación del yo’ fomentada por las formas de expresión digitales, las ‘formas orales’ aplicadas al universo literario, en el devenir cotidiano”.

Su trabajo toma dos interrogantes como ejes:

1. Qué publicaron y publican los escritores en sus blogs, qué relaciones se pueden encontrar entre estos autores, sus publicaciones virtuales y sus obras editadas en papel.
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2. Por qué (y para qué) los escritores que ya tienen una obra publicada en papel, y que pretenden (o se encuentran en camino de) una distinción de sus obras en el seno del mercado editorial, decidieron mantener un blog periódicamente.

Teoría, autores y blogs analizados

Tras una síntesis del marco teórico que circunscribe la tarea —basado en autores entre los que se destacan Benjamin, Barthes y, sobre todo, Bourdieu (en lo que refiere al “campo” literario y artístico, y al “juego” de legitimaciones que lo define, asunto que encuentro especialmente interesante)—, llega la necesaria delimitación de su corpus de análisis. Vigna eligió centrarse en los blogs de los siguientes autores [aquí van en orden alfabético; selecciono algún extracto del análisis que le toca a cada uno en el libro, sin agotarlo en ningún caso]:

  • AGUIRRE, Carolina:
    www.bestiaria.blogspot.com | “[Su] trabajo en Bestiaria alcanzó, además de un caudal de visitas y comentarios desmesurado, distinciones internacionales […] [que] evidenciaron un camino de consagración en un universo cultural antes desconocido […]. Un aspecto básico para consagrar un trabajo en medios digitales y en red es la visibilidad exacerbada, es decir, la masividad…”.
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  • ANDRUETTO, María Teresa:
    www.narradorasargentinas.blogspot.com | “[Su] blog fue creado con el propósito de ‘subir’ sus columnas sobre narradoras argentinas escritas para los diarios […]”. “…Se convenció de abrir un blog cuando los lectores comenzaron a escribirle para que les enviara ‘las notas que no encontraban en el enlace del diario’”.
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  • BERTI, Eduardo:
    www.eduardoberti.blogspot.com | “…Su forma de vincularse [con los lectores] es desde las obras y desde los aspectos de cada autor citado que no remiten a su intimidad sino a los aspectos subjetivos o vivenciales que influencian sus textos.” [Más sobre Berti en la posdata, al final de este post].
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  • BUDASSI, Sonia:
    www.enmediodelcampo.blogspot.com | “…Una escritura [la de su blog, no la de sus libros] desatenta a la prolijidad, muchas veces catártica, acercándose a la esencia íntima del ejercicio de diario […]: el desinterés por la forma como puesta en escena”. […] “Posts breves, muy fragmentarios, con una sintaxis muchas veces confusa y sin corrección, como si el valor hubiese estado en el mismo vértigo del ejercicio. Anotaciones sobre su intimidad y su trabajo, en aquellos años como redactora del suplemento Cultura del diario Perfil”.
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  • CASCIARI, Hernán:
    www.orsai.es | www.editorialorsai.com/blog | “…el intenso recorrido de Hernán Casciari […] merecería un análisis aparte. […] Hoy Orsai es muchísimo más que un blog […]. Todo un proyecto que en un período temporal brevísimo capitalizó casi una década de trabajo en la web, obteniendo un poder de consagración nuevo, invertido”.
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  • CHEJFEC, Sergio:
    www.parabolaanterior.wordpress.com | “…no concibió a su blog como un blog sino como una plataforma donde incluir textos fragmentarios o ensayos, reproductora de una ‘cuasi inmovilidad’. […] “Prueba y ensaya en el formato blog por su carácter ‘flotante, derivado de su inmaterialidad’, intentando ‘desestabilizar’ su dinamismo”.
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  • COELHO, Oliverio:
    www.conejillodeindias.blogspot.com | “…Durante el primer año escribió fragmentos de narraciones, introducciones a textos ajenos, recomendaciones, ensayos muy breves, semblanzas políticas, y muchos de sus contenidos remitían a los rasgos de un diario…” […] “[Más tarde] consolidó su producción crítica y periodística y [su] blog terminó por convertirse en un espacio de difusión de eventos y actividades y de réplicas de sus trabajos en este sentido”.
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  • CRISTAL, Martín:
    www.elpezvolador.wordpress.com | [Ver comentario completo al final de este post, en la posdata].
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  • GARCÍA LAO, Fernanda:
    www.fernandagarcialao.blogspot.com | “…Abrió su blog por ‘practicidad’: el origen estuvo marcado (2006) por la intención de enviar notas de libros, fotos y material relacionado con la obra propia” […]. “Ha publicado muchas imágenes y posts sobre sí misma, en contexto de exposición; en [García Lao07] se la podía ver leyendo en público, como también en [García Lao08], donde publicó fotos de la presentación de su novela Muerta de hambre, firmando ejemplares y posando”.
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  • INCARDONA, Diego:
    www.diasqueseempujanendesorden.blogspot.com | “…No sólo jugó el juego de la difuminación de toda frontera entre lo imaginado y lo vivido sino que también expuso el origen de una matriz de producción, los intereses personales y literarios que luego expandiría en sus novelas incorporando otros recursos de la ficción ‘de género’” […] “…El crecimiento narrativo, fomentado por la articulación entre las cualidades del formato y sus intereses ‘de época’ […] dieron como resultado su despegue literario”.
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  • LEVÍN, Federico:
    www.moscas.blogspot.com | “…Tensó (tensa) al máximo el concepto de diario, sin romperlo. Después de un comienzo similar a sus colegas, decidió a partir de 2007 publicar un post por año, un mismo día de noviembre, narrando distintos balances de su vida en una suerte de parte anual, indefinible bajo un rótulo”.
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  • LINK, Daniel:
    www.linkillo.blogspot.com | “…Pionero en el mantenimiento de blogs, abrió Linkillo en 2003 […]. En los dos primeros años publicó cuatro posts por mes, pero en 2005 publicó 1190 posts.” […] “coherente con su posición teórica, terminó deviniendo en un espacio inconmensurable […]”. “…Vale la pena destacar las secciones ‘Diario de un televidente’, ‘Notas sobre cine’, ‘Notas sobre arte’, ‘Libros recibidos’ y ‘Método’, donde (entre tantas otras) se almacenan sus textos en torno a la crítica de obras artísticas, a comentarios sobre figuras del espectáculo y sobre productos de la industria del entretenimiento”.
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  • MAIRAL, Pedro:
    www.elseniordeabajo.blogspot.com | www.pedromairal.blogspot.com | “…El señor de abajo estaba supuestamente administrado por tres personas, dos de las cuales eran heterónimos del autor: Adriana Battu y Miguel U.; y ofreció una bio-bibliografía más seria en el otro [blog] (Pedro Mairal).” […] “…[Mairal] rescataba de la escritura en los blogs […] una cierta ‘frescura que prescinde de la intención literaria en el peor sentido de lo literario’ […], resultado de ‘bajar las pretensiones sobre la forma y la formalidad’. Eso incluye una forma del ensayo, de la experimentación, el ‘soltar la mano’”.
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  • NEUMAN, Andrés:
    www.andresneuman.blogspot.com | “Su labor parece prescindir de toda improvisación y, a diferencia de Mairal, de cualquier atisbo de incorrección. Su presencia en el campo literario, asociada con grupos editoriales de distinto calibre, premios y publicaciones en el extranjero, es pulcra e inequívoca…”. […] “…su blog remite a la idea de un cuaderno de apuntes y reflexiones, breves, que en su encadenamiento exponen una cotidianeidad.” […] “). El blog es ‘joven’ (2010), como el de Pablo Ramos. Pero a diferencia del de Ramos, es previsible”.
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  • NIELSEN, Gustavo:
    www.milanesaconpapas.blogspot.com | www.mandarinasdulces.blogspot.com | “…Ha utilizado Milanesas con papas para publicar algunos textos contextuales sobre su narrativa, publicada parcialmente, a su vez, en Mandarina”. […] “…Mandarina lleva como subtítulo “Los cuentos de Gustavo Nielsen” y reúne casi todos sus cuentos editados y algunos fragmentos de sus novelas. Había por esos años (2005) una intención de ofrecer un medio alternativo al mercado editorial…”. “[En Milanesa…] su forma de acercarse al diseño, además de las novedades literarias, se distingue por el trabajo con dibujos, croquis y proyectos (es arquitecto)”.
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  • OYOLA, Leonardo:
    www.tigreharapiento.blogspot.com | “…A pesar de que su obra logró repercusión dentro de esa misma manada de escritores-blogueros que crearon ciclos de lecturas y otras formas de vinculación, dejó de considerar al blog como un sitio adecuado para mostrar el work in progress” […]. “Dijo: ‘para difundir el trabajo de uno hay otros medios más acordes. Somos narradores, no bloggers. Hay una diferencia. Y si el blog conformó grupos o círculos de autores son endogámicos. Igual valoro el formato como algo para darse a conocer’”.
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  • PIRO, Guillermo:
    www.wimbleblog.com.ar | Pionero al igual que Link, Piro “ha ofrecido posts deslocalizados (nacionales e internacionales) y variopintos (desde noticias literarias, culturales, humorísticas, deportivas, etcétera)…”. […] “La prosa de Piro, más allá de sus artículos y columnas, terminó ofreciéndose breve: apenas se ha limitado a presentar noticias, novedades, reflexiones de terceros. Las funciones que ha reproducido durante tantos años son, ante todo, la de replicar información de otros medios, gráficos y digitales, y también la original: replicar sus propias columnas y trabajos”. […] “Dividido por secciones, y con la totalidad del archivo dispuesto al final de la plantilla, el espacio consagró su valor como portal de cultura y como herramienta de visibilidad…”.
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  • PRON, Patricio:
    www.patriciopron.blogspot.com | www.elboomeran.com/blog/539/patricio-pron | “…Mantuvo un Dossier de artículos propios que enunció más puro de lo que realmente fue y es: en su versión ‘oficial’ de El Boomerang se restringió a publicar sólo artículos, mientras que en su espacio personal sumó sutiles recursos de la autopromoción y jugó el mismo juego de sus colegas, contradiciendo su propia crítica sobre los motivos que han llevado a la pérdida del prestigio social del escritor y del intelectual en el seno social, a manos del mercado. La tensión se explicó por los reparos nacidos de querer ocupar una posición dominante y a su vez querer prescindir del mercado; éste es un ejemplo que sin embargo deslizó una ‘autoconsciencia’, la ‘mentira’ con la que el autor define la construcción de la figura de autor que tanto trabaja.”
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  • RAMOS, Pablo:
    www.laarquitecturadelamentira.blogspot.com | “[Su] búsqueda fue una interacción con las personas que lo leen, no con las que escriben. Desde ese lugar se ubicó como un apasionado de la literatura, dejando de lado los vínculos con colegas o estrategias de difusión explícitas: el foco estaba en su trabajo literario, en sus proyectos conjuntos, y en lo que opinarían los lectores de su work in progress.” […] “En su intención se notaba la importancia de obtener respuestas por lo publicado: su blog, excediendo la idea de diario, se constituyó como una plataforma de crónicas o ‘comunicaciones a los lectores’…”.
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  • RONSINO, Hernán:
    www.silabasnegras.blogspot.com | “…cambió progresivamente […] el carácter de sus publicaciones: en los primeros dos años probó con su prosa, y luego dedicó el espacio a replicar contenidos ajenos, o propios producidos para otros medios”. […] “Ronsino dijo no haberse preocupado demasiado por desarrollar su participación en el blog, en tanto mantenimiento periódico y atento: el blog no terminó de captar su interés como formato de creación y publicación”.
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  • SUÁREZ, Patricia:
    www.discretoencanto.blogspot.com | “…es quien mejor representó el modo de transitar el camino (ida y vuelta) entre la escritura y la lectura: desde su primera intención como lectora de abrir un espacio para almacenar en forma virtual textos de terceros, hasta la consolidación posterior de estas prácticas (sobre todo durante el 2009) que, como dijo, influyen directamente en su producción”. […] “Su espacio se ha ofrecido como un baúl inmenso de retazos literarios y pictóricos”.
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  • TERRANOVA, Juan:
    www.elconejodelasuerte.blogspot.com | www.elcocinerosalvaje.blogspot.com | “…de los dos rasgos que pude reconocer en el devenir de su prosa cotidiana (la escritura aforística y el trabajo con la anécdota) el primero se ofreció con recurrencia en los últimos tres o cuatro años del blog y el segundo fue más explotado cuando […] las redes sociales no estaban tan popularizadas…” […] “…Solía publicar columnas de opinión y críticas de libros… […]. En esos contenidos Terranova consolidó una prosa crítica de valor, a partir de colocarse en el espacio del lector. A diferencia de muchos textos que ofreció como ficcionales y que muchas veces no se lograban despegar del tinte anecdótico, en esta faceta el autor se destacó por una prosa lúcida, que también solía abandonar para dedicarse a ciertas provocaciones.” […] “…Una disposición recurrente en él […]: hacerse visible mediante la búsqueda del efecto”.

Para asegurar la permanencia de algunos aspectos que ilustran lo sostenido a lo largo de todo el trabajo, Vigna lo complementa con ejemplos (capturas de pantalla en PDF) referenciados online, en el blog www.ladecadaposteada.wordpress.com.
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Síntesis final

La década posteada se estructura desde lo general (la teoría introductoria sobre Arte y Técnica; las definiciones de Autor, Campo, “lo Actual” y “lo Literario”) a lo particular (Internet —ese “mundo nunca conocido del todo”—, los blogs y los blogs-de-escritores)… aunque también resulta muy interesante leerlo —o releerlo, o recordarlo— en el sentido inverso: desde la descripción minuciosa de una veintena de blogs de escritores argentinos, se amplían y se desnudan (sobre todo ante los ojos del “lector-no-escritor”) varios mecanismos del “jueguito de los escritores”: sus luchas en el plano de lo simbólico, las estrategias con las que procuran legitimar su trabajo y visibilizarlo para alcanzar más (o a ciertos) lectores y, en algunos casos, incluso para “profesionalizar” su actividad escritural.

Sintetizando bastante lo que en el libro es prolijo y pormenorizado, se puede decir que los usos generales que Vigna encuentra entre los escritores argentinos analizados abarcan el del blog como diario “éxtimo”, antes que íntimo; o como espacio para estimular la comunicación directa con los lectores; o como cuaderno de apuntes, borradores, backstages y pruebas preliminares de escritura, al modo de los extras en un DVD o en pos de ir puliendo un estilo propio a la vista de todos; o bien como archivo, en plan de “antología personal”; o como vidriera, en tanto instrumento de prensa; o como obra en sí, cuando se construyeron como producto ficcional (en el caso de las llamadas “blogonovelas”); y también, finalmente, como revista personal o portal cultural (con recomendaciones de libros, selecciones de citas, entrevistas, etc.).

Algunos autores superpusieron varios de estos usos; otros eligieron conscientemente uno solo de ellos; y otros empezaron centrados en alguno/s de esos usos pero, con el tiempo (y con la irrupción de las redes sociales, que a los blogs “les robaron el alma” vinculante y relacional), terminaron usándolo para otra cosa, o disminuyendo la frecuencia de posteo hasta, directamente, abandonarlo.

Desde El pez volador, y respecto de cualquier corpus relacionado con “lo literario”, siempre hemos apreciado más los mapas que los rankings. Eso hace Vigna: mapear, describir el abanico de usos que una constelación de escritores argentinos le dio a este formato digital durante la década que abarcó su auge.
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Cordoba-Marcelo-Barchi
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Posdata: consideraciones sobre El pez volador

Logo-El-Pez-VoladorEn La década posteada, Vigna clasifica a El pez volador en un uso cercano al que Eduardo Berti da a su bitácora (Bertigo) —el uso símil “revista personal o portal cultural”—, si bien lo distingue de ése y otros blogs por el empleo que aquí hacemos de la infografía de temas literarios. Dice en su libro:

Eduardo Berti, como el cordobés Martín Cristal, aún dedican su blog casi en su totalidad a la literatura, aunque sus nombres no ocupan el centro de atención. Sus blogs funcionan como espacios casi “serviciales”, apuntados a satisfacer el deseo de los lectores que gustan por conocer aspectos personales y anecdóticos de los artistas, críticas de libros, contextos de producción o reflexiones filosóficas. El blog de Berti (Bertigo) intentó compartir el valor de la exposición con los lectores, naturalmente a partir del criterio del autor (también editor); Berti sostiene con dedicación el vínculo con los lectores (hasta 2013 respondía a casi todos los comentarios) y también con los escritores, aunque su forma de vincularse es desde las obras y desde los aspectos de cada autor citado que no remiten a su intimidad sino a los aspectos subjetivos o vivenciales que influencian sus textos. El caso de Cristal es distinto, pero cercano en el objetivo de fondo: dedicado a la administración prolija y minuciosa de su espacio (El pez volador), sostiene el vínculo con sus lectores a partir de la atención a cada intervención en los comentarios, y con un plan de “actualización” determinado por una regularidad admirable, entre críticas y notas de color sobre la producción literaria en general, no restringida a lo latinoamericano. […]

Por el lado de Martín Cristal, su trabajo se ha distinguido de otros autores a partir de la conjunción cuidada y pensada entre la posición del escritor como crítico literario y el juego con lo visual y el diseño del espacio multimedial. Cada uno de sus posts se ofreció y se ofrece como una verdadera pieza de diseño web, pero en un sentido intensamente cultural: las imágenes tienen tanto peso como el contenido de sus reflexiones, notas y reseñas, hasta el punto de que, en la evolución de El pez volador, ha innovado en el universo de las lecturas de autor con un subgénero antes deconocido: los gráficos y mapas críticos de recorridos de lecturas, sobre todo en torno a obras literarias extensísimas. Los gráficos han intentado ilustrar las relaciones entre conceptos y momentos de las obras, casi como en un juego propio, de inquietud estética, que busca reproducir los vericuetos del acto de lectura; los mapas solían aparecer en su espacio cuando las “dimensiones” de las obras exigían otros modos de estructurar los contenidos de la crítica. Esto puede verse en [Cristal01, 02 y 03]. [pp. 153-154]

Presentación: La década posteada, de Diego Vigna

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Beatriz Sarlo sobre el libro:

Diego Vigna puso manos a la obra. En lugar de celebrar (o lamentar) la proliferación de escrituras digitales, decidió estudiarlas. A campo traviesa en un corpus desafiante por lo inabarcable, delimitó su territorio: los blogs de escritores, que ya llevan un tiempo en la web y que, por lo tanto, pueden ser examinados en sus variaciones y persistencias. [...]

Algunos (como Juan Terranova o Daniel Link) comenzaron temprano y siguen interviniendo día a día; otros, como Sergio Chejfec, son medidos y severos. Hay blogs centrados sobre la recepción crítica de la propia obra; otros ensayan allí una escritura, que no es la de sus libros o sus notas. Algunos intentan ser plataformas de una carrera literaria en el mercado; otros se redactan según el modo rápido del digital que quiere ganarle en velocidad al periodismo, que parece más lento, después de haber sido el espejo del presente. Esta geografía de escrituras también incluye las ficciones especialmente escritas para el blog: “blogonovelas”, como las de Casciari, que lo son de manera confesa; o reciclado de ficciones que, después de un tratamiento más prolijo, pasan al formato impreso, aunque queden las huellas de su origen.

El mapa de Diego Vigna es seguro en el presente y, como los mapas de los exploradores, también irá cambiando. Se apoya en un fuerte impulso teórico, que garantiza su permanencia más allá del fluir de la web, porque sus análisis tienen la inteligencia de quien conoce la escritura antes de la escritura digital, y conoce la teoría antes de que la web fuera el último giro de esta larga historia de ficciones, inscripciones y signos.

Diarios de John Cheever

Por Martín Cristal

Vida ordinaria de un escritor extraordinario

John-Cheever-Diarios-Emece-1993Para los lectores argentinos, la vigencia de la obra narrativa de John Cheever podría cifrarse en el hecho de que los sueños agrietados y la lujosa angustia suburbana de aquella clase media-alta yanqui de los años cincuenta, que él supo narrar tan bien —y cuya reencarnación más reciente es el infierno doméstico que comparten Betty y Don Draper en la serie televisiva Mad Men—, se parecen bastante a los de la “generación country” de la Argentina de las últimas dos décadas. Para verificarlo se pueden buscar los dos volúmenes de sus Relatos, o la antología La geometría de amor, o novelas como Bullet Park o Falconer, todos libros editados por Emecé.

John-Cheever-Diarios-Emece-2007Quienes degustaron la obra de Cheever y desean profundizar en ella, pueden seguir con sus Diarios. Se consiguen en una edición con prólogo y notas de Rodrigo Fresán (Emecé, 2007); y también —husmeando entre usados y con algo de suerte, como tuve yo— en una coqueta edición española con tapas duras y retrato del autor en sobrecubierta (Emecé, 1993).

Aunque mundana y sin grandes tragedias, la vida íntima de Cheever no se equipara a un viaje de placer. Creciente soledad en familia, alcoholismo social o a escondidas, bisexualidad clandestina —que en realidad es homosexualidad reprimida— tras la fachada de un matrimonio estándar… Sólo el amor por sus hijos aparece como un tesoro por el que vale la pena enfrentar los problemas conyugales, a los que —en menor medida— se les suman los de dinero (y, ya en la vejez, también la enfermedad). “Soy un amoral, mi fracaso consiste en haber tolerado un matrimonio intolerable”, confiesa en una página de 1963. “Mi afición a los interiores agradables y las voces de los niños me ha destruido. […] No he sabido revolver en mis propios asuntos”.

La escritura íntima de todo diario se trastoca cuando aparece la idea de su eventual publicación. Según Benjamin H. Cheever, hijo del autor, “cuando [mi padre] empezó a escribir estos diarios no pensaba en publicarlos. Eran material de trabajo para sus obras de ficción. Y eran asimismo material de trabajo para su vida”. La idea de editarlos póstumamente, dice Benjamin en la introducción, surgió cerca de 1979 (Cheever murió en 1982). Para la familia, retratada a quemarropa, no fue un plan fácil de asumir: “el texto era deprimente y en ocasiones mezquino”.

La marea de frustraciones barridas bajo la alfombra por su moral cristiana y las buenas costumbres, crece y casi ahoga los comentarios literarios o “del oficio”, que muchos ansiamos encontrar en los diarios de escritores. En eso, los de Cheever son muy diferentes de, por ejemplo, los diarios de Abelardo Castillo, recientemente publicados por Alfaguara. Los cuadernos de Castillo ejercitan un reservorio de ideas que tiende a la reflexión literaria (tan pulida que resulta sospechosa: si hay algo que un diario no puede perder ante el lector, es la frescura percibida de haber sido escrito sin plan, en el día a día). Los Diarios de Cheever, en cambio, poseen un registro que es sobre todo vital y, a veces, hasta espiritual. Lo doméstico se intercala con una suerte de largo desahogo.

John-Cheever

“Leo una biografía de Dylan Thomas y se me ocurre que soy como Dylan: alcohólico, casado sin remedio con una mujer destructiva”, anota Cheever en 1966.

Sin embargo, hay perlas dispersas sobre literatura, como las recurrentes lecturas autocríticas de sus cuentos, desde los más tempranos (en una entrada de 1952), pasando por “La monstruosa radio”, “Adiós, hermano mío” y “Los Wryson” hasta otros posteriores, de los que dice: “Su precisión me fastidia; es como si siempre apuntara a dianas pequeñas. Doy en ellas, claro, pero ¿por qué no sacas la escopeta del 12 y buscas presas más grandes?”. También figuran consideraciones sobre la marcha acerca del que será uno de sus mejores relatos, “El nadador”, y varias menciones a escritores contemporáneos: Philip Roth (“joven, acomodaticio, brillante, inteligente”), Hemingway (“Ayer por la mañana Hemingway se pegó un tiro. Fue un gran hombre”), Fitzgerald, O’Hara, Cummings y el omnipresente Saul Bellow, a quien Cheever a veces ve con admiración y otras con envidia (“cada vez que leo una reseña sobre Saul Bellow siento náuseas”). “Entre los novelistas reina una rivalidad tan intensa como entre las sopranos”, anota en 1977.

Otra curiosidad: por un comentario de John Updike, Cheever descubre la obra de Borges: “No me ha gustado Borges, pero los pasajes citados por John me dejan la sensación de que el anciano ciego tiene un tono extraordinariamente hermoso, tan hermoso que es capaz de abarcar la muerte con toda elegancia” (1976).

La muerte de Cheever llegaría en forma de cáncer. En 1981, poco antes de operarse del riñón, escribía: “Pienso que estar vivo en este planeta significa una gran oportunidad. Yo que he conocido el frío, el hambre y la terrible soledad, creo que aún siento la emoción de tener una oportunidad. La sensación de estar con una persona dormida —un hijo, un amante— y saborear el privilegio de vivir o estar vivo”.

Mad-Men-Don-Draper-y-Betty-Draper

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Diarios, de John Cheever. Emecé, Barcelona, 1993. 416 páginas. Recomendamos este libro en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 2 de octubre de 2014).

La historia de las cosas, de Annie Leonard

Por Martín Cristal

Planeta no retornable

Annie-Leonard-La-historia-de-las-cosasAnnie Leonard (Seattle, 1964) viajó durante diez años por el mundo como activista de distintas agrupaciones ecológicas, hasta que entendió que los múltiples maltratos al ambiente del planeta no debían ser combatidos aisladamente, sino con una mirada integral. El punto de confluencia para problemas tan diversos lo encontró en la llamada “economía de los materiales” (el sistema de producción, consumo y desecho de los bienes). En 2007 condensó sus conclusiones en un video didáctico de 20 minutos, titulado The Story of Stuff, el cual ya fue visto por millones de personas.

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El video funciona como llamado de atención y suscinta declaración ideológica. Los conservadores norteamericanos señalaron a Leonard como una “Marx con cola de caballo”; muchas otras personas, en cambio, quisieron saber más, y así llegó el libro: La historia de las cosas, una argumentación pormenorizada que sustenta las ideas del video, avalada por una abrumadora cascada de fuentes y datos (referenciados en más de 700 notas al pie).

El razonamiento inicial de Leonard es tan sencillo como alarmante:

  1. La mayoría de nuestras cosas transita por un sistema lineal de cinco etapas (Extracción, Producción, Distribución, Consumo y Desecho);
  2. aplicamos ese sistema en un planeta con recursos naturales limitados;
  3. ningún sistema lineal puede aplicarse indefinidamente a un conjunto limitado de recursos.

Conclusión: la tendencia actual es insostenible. Algunos recursos naturales sí son renovables, pero desde hace casi treinta años que venimos “sobregirando” la cuenta: cada año consumimos más temprano todo lo que la Tierra podría regenerar en ese mismo año. Según Global Footprint Network, al “presupuesto” de recursos planetarios para 2014 ya nos lo liquidamos en los primeros ocho meses. Es decir que hoy, al año, consumimos los recursos producidos por el equivalente de 1,5 Tierras (el 0,5 sobrante proviene, por ahora, de los recursos preexistentes).

Las cinco partes del libro se corresponden con las cinco etapas del sistema. El panorama de la Extracción es el más previsible: tala indiscriminada, petróleo sucio, minería venenosa, todo casi siempre en condiciones de trabajo insalubres para la población local, usualmente explotada y expoliada.

Para ilustrar la etapa de Producción, Leonard hace un seguimiento de algunos productos cotidianos. El derrotero de una remera de algodón, de un libro, de una computadora o de una lata de gaseosa revelan procesos sucios o cuestiones como la “huella hídrica” (la forma en que un país A “se toma” el agua de un país B mediante los cultivos y las fábricas que instala en él); o evidencian el absurdo de hacer latas descartables que son más caras y difíciles de fabricar que la gaseosa que contienen; o informan sobre la toxicidad del PVC y los “retardantes de llama” —sustancias químicas que se agregan a los materiales para demorar que se prendan fuego—; o señalan los alcances del reciclado y la forestación responsable FSC-Certification(un detalle de la edición: tiene el sello “FSC” del Consejo de Administración Forestal, el cual certifica que el papel del libro proviene de bosques gestionados responsablemente. Además es reciclable, no fue hecho con cloro y fue impreso con tintas vegetales).

La Distribución es más intrincada que nunca en esta era de shoppings cercanos y maquiladoras distantes; el seguimiento sólo es posible mediante poderosos sistemas informáticos. Para ejemplificar su frenesí, Leonard se vale de tres casos paradigmáticos: una tienda suiza de ropa (H&M) y nuestros conocidos Wal-Mart y Amazon.

Los ejemplos de la etapa de Consumo son tomados de la meca del capitalismo, Estados Unidos. Hipermercados, tarjetas de crédito, obsolescencia planificada, moda y publicidad: todo está diseñado para acelerar el ciclo de compras y aumentar el volumen de nuestra basura.

En cuanto al Desecho, Leonard nos recuerda que por cada kilo de basura doméstica, se produjeron previamente entre 40 y 70 kilos de basura industrial. Enterrarla conlleva riesgos y un espacio que nadie quiere cerca; por eso hay corporaciones que exportan su basura, tirándola en otros países. ¿Incinerar? De lo peor, devuelve los elementos tóxicos al aire. ¿Reciclar? Es bueno, pero sólo como última opción: lo ideal, sostiene Leonard, sería desechar menos. Además muchas empresas cacarean sus reciclajes como una excusa para no encarar cambios más profundos.

Hay que cambiar de paradigma, dice Leonard. Rediseñar productos teniendo en cuenta no sólo su consumo, sino también las otras etapas (extracción, desecho). Usar menos recursos. Reutilizar. Prestar y pedir prestado. Querer menos cosas. Propone que activemos menos como consumidores y más como ciudadanos, defendiendo nuestros derechos a la salud y al bienestar de nuestras comunidades. Además de acciones individuales, propone (con ejemplos) la organización y el activismo colectivo: formas más efectivas de influir en quienes toman las grandes decisiones, nacionales o globales.

Superando el pesimismo que destila el análisis de la situación, Leonard afirma sus esperanzas en “la certeza de que existen sistemas alternativos” y de que “si hay suficiente cantidad de gente que quiere cambiar, juntos podemos trazar un camino distinto”.

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La historia de las cosas, de Annie Leonard. Ensayo sobre política ambiental. FCE, 2010. 392 páginas. Recomendamos este libro en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 4 de septiembre de 2014).

Agenda para agosto y septiembre de 2014

Agenda
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En los próximos quince días voy a andar por varios lugares, dentro y fuera de la Feria del Libro. Acá un pequeño resumen, por si les pinta acercarse a alguna de las actividades (todas en Córdoba, Argentina).

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Estudio Q

Estudio-QMiércoles 27 de agosto, 19 hs. en el CCEC (Entre Ríos 40) | Estudio Q es un proyecto de investigación, producción audiovisual y edición literaria sobre escritores que producen desde Córdoba. Lo realiza el equipo de editorial Nudista y consta de entrevistas en video con escritores contemporáneos, entre los que se me invitó a participar. Dichos microdocumentales se presentan en tres encuentros, combinados con lecturas (el de esta fecha es el segundo encuentro, en el que también estarán Silvina Mercadal y Pablo Dema). Después los videos se cuelgan en la web y también se desgraban en forma de e-books, para su descarga libre y gratuita. Más info acá.
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Sarau

Sarau-IIMiércoles 3 de septiembre, en Favela (Achaval Rodriguez 267) |  Un sarau, en portugués, es un evento artístico donde se presenta poesía y música en una dinámica distendida y de micrófono abierto. Éste es el segundo sarau en Córdoba, orientado a la traducción de literatura brasileña y argentina contemporánea. Me invitaron a leer alguna narración breve, que tendrá su correspondiente traducción al portugués. También leerán (y serán traducidos) Diego Monsalvo, Fabio Martínez, Franco Boczkowski, Rocío Pavetti y Silvio Mattoni. Como anfitrión oficiará Christiano Aguiar, escritor y crítico literario de Paraíba (actualmente reside en São Paulo).
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Narrativa contemporánea cordobesa

Eugenia-Almeida-Pablo-DemaDomingo 7 de septiembre, 18 hs., Cabildo | En el marco de la Feria del Libro, participaré junto con Eugenia Almeida y Pablo Dema en una de las tres mesas que, en diferentes días, presentarán a distintos escritores contemporáneos de la provincia. La intención es dialogar sobre las distintas experiencias de escribir en/de/desde Córdoba hoy. Coordina Eduardo Gásquez.
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Fruta extraña

Calavera-Pablo-PeisinoMartes 9 de septiembre, 19 hs., en El Gran Vidrio (sucursal de Humberto Primo esq. Jujuy) | En este lugar —que combina galería de arte con cocina fusión de autor— Pablo Peisino presentará Fruta extraña, un libro que condensa lo mejor de su obra plástica hasta la fecha. Lo acompañaré con un texto que escribí especialmente para esa publicación, editada por Llantodemudo. También estarán José Heinz y Alejandro Londero.
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Narrativa en sintonía pop, en Antena

Antena2014Miércoles 10 de septiembre, 20:30 hs., Cabildo | Antena es un espacio anidado en la Feria, cuyo objetivo es generar diálogos en torno a la edición contemporánea. Ahí José Heinz coordinará una mesa sobre narrativa pop (sea lo que esto fuere), en torno a la siguiente idea: “Muchos escritores sostienen el intercambio entre cine, televisión, literatura, música e incluso videojuegos. Escritores, periodistas y críticos de Córdoba ofrecen su punto de vista sobre estas y otras observaciones de una cultura que se jacta de una contemporaneidad absoluta, que a veces deja su huella y en otras desaparece casi sin dejar rastros de su paso.” Deliraremos sobre el asunto con Juliana Rodríguez Salvador y Javier Mattio. Habrá música a cargo de Coleco (que hace sets con gameboys).

Contra el fanatismo, ensayos de Amos Oz

Por Martín Cristal

Contra los fanáticos de la muerte

Amos-Oz-Contra-el-fanatismo-SiruelaEste pequeño libro compila tres conferencias de Amos Oz, dictadas entre 2001 y 2002 en la ciudad alemana de Tubinga. No requiere que uno sea experto en política de Oriente Medio. Cualquiera puede abrirlo y entender sus ideas centrales. Es principalmente un ensayo, no un texto de Historia. En sólo 100 páginas, Oz ofrece su sencillez discursiva para ayudarnos a comprender uno de los problemas de fondo del complejísimo conflicto palestino-israelí, que desde julio suma otro episodio cruento, de violencia desproporcionada, y repudiable por donde se lo mire.

Creo importante dar a conocer aquí algunos de los conceptos vertidos por Oz en este libro. Sugiero su lectura para completar la concatenación de las ideas centrales que trataré de sintetizar sin desconocer que todas las dificultades para una posible solución del conflicto se han agigantado en los doce años transcurridos tras estas conferencias, ni tampoco que las ideas de Oz se enmarcan en las de una izquierda en creciente desventaja en los últimos veinte años de elecciones en Israel.

En su primera conferencia, Oz apunta a la identificación del fanático (del bando que sea). Lo pinta como aquel que cree que cualquier fin justifica los medios; alguien que suele carecer de imaginación y adoptar una actitud de superioridad moral, una traba de acero para todo acuerdo. Es también alguien que odia el cambio, que no puede concebirlo para sí —el fanático ve a quienes eligen el cambio como “traidores”—, pero que, al mismo tiempo, contradictoriamente, quiere obligarte a cambiar. Algo importante es que sus actos violentos no sólo buscan dañar a ese “otro” que es su enemigo; en simultáneo, apuntan a generar una atmósfera tal que los moderados de su propio bando se conviertan, también, en fanáticos. Oz considera el conflicto de la zona como una tragedia, un conflicto territorial “entre derecho y derecho”. “No es una guerra religiosa. Aunque los fanáticos de ambos bandos hagan lo imposible por convertirlo en una guerra religiosa”.

En la segunda conferencia, el escritor —con sintaxis sencilla, sin mezquinar matices, con conocimiento del problema y con su habitual voluntad de accionar positivamente (Oz fue uno de los fundadores del movimiento Paz Ahora)— propone que sí es viable una solución. Para empezar, lo primero y principal es que ambas partes no se nieguen mutuamente. Sólo así podrán trabajar sobre un acuerdo, en el que cada uno tendrá que hacer importantes concesiones, sí o sí. “Va a doler de lo lindo”, dice Oz. A la imprescindible creación de dos estados independientes la compara con un divorcio rarísimo “porque las dos partes en litigio se quedarán definitivamente en el mismo departamento” al que, claro, habrá que hacerle serias reformas: Oz propone la creación de “dos Estados atendiendo aproximadamente a realidades demográficas, cuyo mapa debería asemejarse al anterior a 1967, con algunos cambios establecidos de mutuo acuerdo y disposiciones especiales para los santos lugares en disputa de Jerusalem como fórmula esencial”. Agrega que cualquier acuerdo debe contemplar una solución para el tema de los refugiados.

En su tercera conferencia, Oz se refiere a la literatura como fuente de esa imaginación que al fanático le falta. La ficción, un mecanismo que nos pone constantemente en el lugar de otros, resulta un buen paliativo contra el gen maligno del fanatismo. Para explicar cómo resuelve él —en tanto escritor comprometido con una causa— la tensión siempre presente entre arte y política, Oz revisa momentos de su vida, empezando desde su niñez, durante el mandato británico, cuando él también era un pequeño fanático que gritaba “British, go home!”. “Imposible no desarrollar un sentido del relativismo”, dice Oz, “y cierta triste ironía sobre cómo el ocupado se convierte en ocupante, el oprimido en opresor, sobre cómo la víctima de ayer puede fácilmente convertirse en verdugo”.

¿Es Amos Oz —por recordarnos estos principios básicos, o por creer en una posible solución— un ingenuo, un tibio, un “traidor”? Eso es lo que diría de él cualquiera de los extremistas que hoy se multiplican por aquella parte del mundo, aunque en los hechos ninguno de ellos, hable el idioma que hable, haya logrado acercar la paz a su pueblo.

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Contra el fanatismo, de Amos Oz. Ensayos. Siruela (serie menor), 2003. 104 páginas. Recomendamos este libro en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 7 de agosto de 2014).

Las ostras: en La Cumbre, hoy

Feria-del-libro-La-Cumbre-2014

Más sobre la novela:

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Adelanto del Capítulo 1

Presentaciones de Pablo Dema y Diego Vigna

Entrevista (La Voz)

Reseñas de Carlos Schilling y David Miklos

Novela del mes en Sur de Babel

Premio “Alberto Burnichón” 2012

Las ostras en e-book

William Burroughs es un virus

La-Tempestad-96-BurroughsPor Martín Cristal

Hice el siguiente gráfico divulgativo sobre la vida y obra de William S. Burroughs a pedido de la revista mexicana La Tempestad. Se publicó en el Nº 96 (mayo-junio de 2014), con motivo del 100º aniversario del nacimiento del autor norteamericano.

[Clic para ampliar]

infografia-burroughs-por-martin-cristal
En una esquina del esquema figuran las principales fuentes consultadas (fueron centrales los prólogos de Carlos Gamerro y Ariel Dilon para La revolución electrónica y La tarea: conversaciones con Daniel Odier, respectivamente). A continuación otras fuentes digitales a las que recurrí:

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Más sobre Burroughs en El pez volador: reseña de La revolución electrónica y La tarea.

Dibujar el jazz

Por Martín Cristal

Jack Kerouac y los beats sacralizaron a los músicos de jazz; en Rayuela, Cortázar ponía discos de Bessie Smith, Louis Armstrong o Dizzy Gillespie (que a Oliveira no le gustaba); antes, en “El perseguidor”, Cortázar ya había imaginado a un Charlie Parker a su medida; en los ochenta, Clint Eastwood nos lo bajaría a tierra con su película Bird

Y así: como cualquier género musical consolidado, el jazz cuenta con un panteón de héroes que pueden ser tomados y reversionados no sólo por los nuevos músicos del género, sino también por narradores de distintas disciplinas, que contribuyen a ampliar su mitificación. Éste es el caso de dos historietas editadas en la Argentina: Coltrane, del italiano Paolo Parisi, y Billie Holiday, de la dupla Muñoz-Sampayo.
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Un amor supremo

Coltrane-Paolo-Parisi-La-PintaPaolo Parisi (1980) vive y trabaja en Bolonia. En 2009 expuso en Buenos Aires, en el Festival Internacional Viñetas Sueltas; de ese mismo año es Coltrane, su historieta sobre el saxofonista norteamericano. Tres años después fue publicada en nuestro país por la editorial La Pinta.

La tapa en negro y azul remite a la de Blue Train, aunque Parisi estructura la historieta calcando la forma de otro gran álbum del músico: A Love Supreme. Al igual que aquel disco, el libro se divide en cuatro partes, tituladas Acknowledgement, Resolution, Pursuance y Psalm. Parisi declara abiertamente su intención de “relacionar la lectura del libro con la escucha del disco”, propósito que evidencia el desafío sinestésico de estas historietas devotas de la música: el de captar con un arte visual el fenómeno emocional y físico del sonido (algo que ya habíamos señalado en Klezmer, de Joann Sfar).

Coltrane-Parisi-vinetaTenemos así “Reconocimiento”, “Resolución”, “Persecución” (o “Cumplimiento”) y “Salmo”. Vale preguntarse si esa secuencia no sugiere —tanto en el disco como en la historieta— cierta progresión en la vida de Coltrane como artista. Primero la necesidad de aceptación; luego, la decisión para seguir adelante; después una búsqueda sostenida que cumpla en alcanzar la trascendencia espiritual: el “salmo” de Coltrane (esto es, un poema que incluyó en las notas de A Love Supreme, con insistente referencia a Dios). En efecto, Parisi reparte algunas pistas de “evolución artística” aquí y allá, aunque sin atarse a ninguna cronología. A cada vuelta de página —todas ellas con márgenes y medianiles en negro—, la historieta salta de una época a otra, sin dejar de brindar la datación exacta de cada episodio, detalle que se agradece.

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Parisi evita todo didactismo y se salva de convertir su historieta en un mero “Coltrane para principiantes”. Más que brindar una biografía wikipediesca, logra esbozar una personalidad: la del músico que a puro talento atraviesa los prejuicios de una época y un país. Conocemos a un Coltrane capaz de remontar su propia timidez; capaz de amar y de dejar de amar; capaz de sucumbir a las drogas para luego sobreponerse. Lo vemos entregado al dominio de su instrumento pero sin estancarse sólo en la técnica. Rehúye del sonido ajeno (admira a Bird pero no quiere sonar como él) y sin embargo aprovecha la influencia de colegas como Miles Davis o Eric Dolphy. Se nutre de ellos e ignora a los críticos, siempre tratando de ir más allá.

El libro incluye una bibliografía, discografía y videografía sobre Coltrane, que los interesados en su música sabrán valorar.
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Cuerpo y alma

Billie-Holiday-Sampayo-MunozEn Billie Holiday, su historieta de 2007, Carlos Sampayo y José Muñoz eligen un camino aún más alejado de la llana biografía para dar cuenta de la pasión y caída de la gran cantante del jazz.

Tras el prólogo de Alfredo Rosso, es el alma de la propia Lady Day la que nos introduce en su tragedia. Enseguida el relato se desdobla en dos personajes que enmarcarán la evocación de Billie: uno es un periodista que debe escribir una nota sobre la cantante, pero no sabe nada sobre ella; el otro es un hombre solitario y taciturno que “sabe muy bien quién era Billie, aunque ignora un episodio que sucedió hace cincuenta y un años”. No es otro que Alack Sinner, personaje emblemático de la dupla Muñoz-Sampayo.

El encastre de biografía-en-ficción propuesto por el guión de Sampayo, junto con el alto contraste de los dibujos de Muñoz —cuya síntesis logra que lo difícil parezca fácil—, nos transportan al reino triste de Holiday: la cruel aguja en el brazo, la luz cenital sobre el micrófono, Billie-Holiday-Munoz-vinetala música que redime y salva; el racismo —también en blanco y negro— que la lleva a tener problemas con la policía, y de ahí directo a los calabozos; los hombres que se aprovechan de ella, a excepción de Lester Young, que la entiende y la acompaña con el saxo (pero no con el sexo, porque el del fiel amigo Lester apunta hacia otra parte).

Fruto extraño, la pobre Billie: más páginas en esta breve historieta que años de vida. Queda el consuelo de que, tras el final, su voz haya perdurado como síntesis de un alma. Una voz ya sin cuerpo, pícara o melancólica según lo mande la canción, pero siempre llena de gracia, hermosa como el estallido blanco de una flor en el pelo.

Billie-Holiday-Munoz

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Coltrane, de Paolo Parisi. Historieta. La Pinta, 2012. 128 páginas. | Billie Holiday, de José Muñoz y Carlos Sampayo. Historieta. Ojodepez!, 2007. 56 páginas. Recomendamos ambos libros en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 3 de julio de 2014).

Cuestionario para escritores: “Leer & Escribir”, en Rumbos

Rumbos-Digital-Leer-y-escribir-Martin-Cristal
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Tiempo dedicado a la escritura, disparadores, punto de partida y planes para la ficción, intriga vs. estilo, aprendizajes, influencias… Respondo el cuestionario para escritores del blog de Carmen Flores, Leer & Escribir.

Leer en el website
de la revista Rumbos

(Otras entradas de su sección “Consejos de escritores”, aquí).

El sentido interrogativo, de Padgett Powell

Por Martín Cristal

¿Me repite la pregunta?

Padgett-Powell-El-sentido-interrogativo¿Escuchaste hablar de Padgett Powell, un escritor nacido en Florida, en 1952? ¿Me creerías si te dijera que yo sí sabía algo de él antes de descubrir El sentido interrogativo, un libro suyo que, salvo por el título, se compone exclusivamente de preguntas? ¿Te parecerá relevante que eso que sabía sobre él sólo fuesen ciertas recomendaciones para escritores, entre las que Powell sostiene que la escritura siempre debería “1) estar viva; 2) ser sorprendente; 3) obedecer principios de economía, brío, etcétera; 4) valer la pena (usualmente en términos de que ‘haya algo en juego’); 5) pagar (es decir, resolverse)”? Ahora bien, ¿dirías, a priori, que esas premisas son apropiadas para juzgar un libro tan raro como El sentido interrogativo? ¿Vas a seguir leyendo para informarte un poco más antes de contestar la pregunta anterior?

Sabiendo tan poco sobre Powell, ¿hubieras levantado, como yo, su libro entre todos los de la librería? ¿Hubiera incentivado tu curiosidad el descubrir que sólo contiene preguntas, o te hubiera parecido una idea con cierta gracia aunque facilona, de esas que quizás te sacan una sonrisa condescendiente? ¿O tal vez te decantarías por la cómoda posición intermedia de “todo depende de qué tan bien esté hecho”?

¿Te dije ya que el libro también tiene, como subtítulo, una pregunta, y que esa pregunta es “¿una novela?”, de manera que —aunque no afirme que esto sea una novela— Powell anima al lector a considerar dicha posibilidad, e incluso lo lleva a pensar qué carajo es una novela hoy? ¿No es hora de que dejemos de usar la etiqueta “novela” para cualquier libro que no sepamos en qué género empaquetarlo, visto que, si seguimos así, el término “novela” cada día significará menos, hasta que finalmente ya no designe nada en particular? ¿Por qué no llamar a este libro —y a los de David Markson (tan de moda), o a los famosos Me acuerdo de Joe Brainard y de Georges Perec— sencillamente “catálogos”? ¿Votarías a favor de un nombre así en un congreso de literatura donde se discutiera el tema? Si no, ¿qué nombre propondrías?

Padgett-PowellAl leer a Powell, ¿responderías cada pregunta antes de pasar a la siguiente, o te dejarías llevar por el ritmo de su concatenación sin detenerte a reflexionar más que en algunas? ¿Te das cuenta de que, si las respondieras todas, el resultado podría ser también una novela, muy distinta de la conformada por las respuestas de otro lector? ¿No se parecería a un test proyectivo, a un retrato hablado como el que Marcel Proust esperaba obtener con su célebre cuestionario? Quizás Powell sí tuvo en mente a Proust, pero ¿habrá sopesado otros antecedentes posibles, como por ejemplo El libro de las preguntas, de Gregory Stock? ¿Habrá escuchado además The Question Jar Show, el álbum de esos conciertos de Mike Doughty en los que el público metía papelitos con preguntas en un frasco para que el ex vocalista de Soul Coughing, entre tema y tema, las contestase todas, incluso las más absurdas, que son las que más hacen reír a la gente?

¿Te sorprendería que un libro así pueda hacerte reír, no sólo por la variedad con que Powell formula las preguntas, sino también por su alternancia entre profundidad existencial y trivialidad deliberada? ¿Te gustaría leer algunos ejemplos del propio Powell? Si las entrecomillo y las destaco, ¿entenderás que las que siguen son preguntas de él, y no mías?:

“¿Sigue utilizándose en alta mar el semáforo de banderas o tal vez ha caído en desuso con la llegada de la era digital? ¿Te sentirías aliviado por el resto de tus días si te exonerasen de una grave acusación o acaso te sentirías mancillado para siempre? ¿Entiendes exactamente por qué es humorística la frase ‘Es tan divertido que me olvidé de reír’? ¿Verías las cosas de otro modo si notases que estas preguntas están locas por ti? ¿Y que tal vez, en cierta medida, son independientes de mí? ¿Que en realidad son como unas zombies del sentido interrogativo? ”.

Entonces, ¿qué te parece? ¿Te desilusionaría ahora que te dijera que, por ser un libro hecho en España, no será fácil que lo consigas en Córdoba? ¿Y que, por lo mismo, la traducción puede ser un poco molesta? Así y todo, ¿no valdría la pena buscarlo, dado el entusiasmo de esta humilde recomendación? ¿Es válido hacer una reseña así, y no me refiero al hecho de que esté íntegramente formada por preguntas, sino al de que trate de emular el estilo con que está escrito el mismo libro que comenta? ¿Resulta útil para el lector de la reseña? ¿Quién lee esta reseña? ¿La leyó completa hasta acá o fue salteándose partes cuando ya entendió “cuál era el chiste”? ¿Haría lo mismo con el libro de Powell? ¿Lo usaría como oráculo? ¿Lo leería en voz alta con su pareja, arriesgándose a descubrir mil desavenencias entre ambos? ¿Lo sacaría en reuniones sociales, obligando a sus invitados a contestar lo que el azar designase para cada uno? ¿Te daría miedo leer un libro como éste? ¿Cómo estás hoy?

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El sentido interrogativo. ¿Una novela?, de Padgett Powell. Alpha Decay, 2012. 160 páginas. Recomendamos este libro en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 5 de junio de 2014).

PALP, revista de géneros: presentamos el número 2

revista-palp-2

PALP, revista de géneros

Llega el Nº 2 de esta revista-libro semestral —sí, impresa, en papel—
inspirada en las viejas publicaciones pulp norteamericanas.
Trae relatos completos de género (ciencia ficción, fantasía, terror,
policial, mixturas y zonas aledañas) escritos por distintos autores.

En el #2 escriben
Osvaldo Aguirre, Javier Mattio, Juan Manuel Candal,
Iván Wielikosielek, Laura Ponce, Pablo Dobrinin,
Sebastián Pons, Guillermo Bawden, Fernando Montes de Oca y Juan Manuel Porta.

Lo presentamos en Córdoba mañana viernes 30 de mayo.

El proyecto también comprende la publicación
de ficciones online por entregas: PALP Series.

Más información en el sitio:

www.revistapalp.wordpress.com
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Leemos en Córdoba cuenta

El próximo martes 20, en la Facultad de Lenguas (UNC),
leemos y conversamos con el público:

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CÓRDOBA_CUENTA_MAYO

Más sobre Eugenia Almeida, aquí.

Entrada gratuita. Todos invitados.

Informe sobre ectoplasma animal, de Roque Larraquy y Diego Ontivero

Por Martín Cristal

Los cazafantasmas

Larraquy-Ontivero-Informe-Ectoplasma-animalRoque Larraquy se desmarca de las expectativas que siempre genera una muy buena primera novela —como sin duda lo fue La comemadre, su debut narrativo de 2010— mediante la publicación de un segundo libro que no pueda encajarse fácilmente en ese mismo género… o en cualquier otro. Un buen intento de evitar las (inevitables) comparaciones.

Su flamante Informe sobre ectoplasma animal consta de 23 episodios brevísimos cuyo punto en común más evidente con La comemadre es el retorno a la exploración ficcional del ámbito científico de principios del siglo XX (que en esta ocasión se prolonga hasta la década del cincuenta). En la ingenuidad entusiasta de esas investigaciones primigenias —en ese no saber si lo que se estudia hoy tendrá, algún día, estatuto de ciencia, o aplicaciones prácticas relevantes—, hay una cantera muy rica para la imaginación narrativa, algo que Larraquy sabe aprovechar.

La narración en presente le otorga inmediatez a una acción que se enfoca —en las dos primeras partes del libro— en la recolección de un módico zoológico de aparecidos: son espectros de animales muertos, “un residuo matérico inscripto en el éter”, que puede registrarse mediante una novedosa técnica, todavía en desarrollo: la ectografía. Con ella es posible captar el “ectoplasma” animal, y luego sugerir las más diversas conclusiones respecto de cada uno de esos registros.

Los episodios del catálogo espectral de Larraquy funcionan en dos direcciones: presentan una historia fantasmagórica que luego el registro ectográfico vendrá a interpretar; o bien, a la inversa, describen primero una ectografia, cuyo resultado el lector comprenderá mejor al conocer el contexto en que se obtuvo la toma.

La tercera parte de este informe propone una trama mínima en torno al intento de desarrollar la técnica ectográfica por parte de una típica sociedad (pseudo)científica: caballeros honorables que buscan sistematizar sus observaciones en pos de convertir su afición común en una ciencia hecha y derecha (lo otro que buscan, claro, es credibilidad y apoyo económico). La convicción de los científicos de Larraquy a veces parece más basada en la fe que en la razón, y muchas veces provoca una sonrisa. Su fascinación por ver lo que usualmente no puede verse, recuerda el asombro de Hans Castorp —en La montaña mágica de Thomas Mann (1924)— al ver el esqueleto de su primo Joachim (y los huesos de su propia mano) en una “moderna” radiografía.

Diego-Ontivero-TrilobitesEl texto íntegro abarca apenas 55 páginas, que se complementan bien con las ilustraciones de Diego Ontivero: 23 composiciones geométricas de colores desaturados —cuando no en blanco y negro—, posiblemente realizadas con algún programa de dibujo vectorial (Ontivero es diseñador gráfico). Figurativas o abstractas, apelan a sintéticas vistas frontales o con perspectivas isométricas, y a la elogiable estrategia de sugerir antes que explicar. Destaca la de un trilobites, mezcla de fósil y móvil colgante.

En un dibujo mucho más antiguo (un grabado en realidad), Goya inscribió aquello de que “el sueño de la razón produce monstruos”. En este informe, el monstruo provisto por la razón —por la ciencia, como sucede desde Frankenstein— toma la forma evanescente de un espectro mixto, un residuo fantasmal que en su más mínimo contacto con el hombre parece capaz de alterarlo, excitando su violencia intrínseca. Todo el orden moral humano queda en cuestión cuando nuestra bestialidad puede atribuirse a algo invisible, incontrolable, que nos atraviesa. El epílogo de este Informe sobre ectoplasma animal funciona como contraste para esta percepción. ¿Somos más de lo que se ve de nosotros? Aun si así fuera, los hombres ya hemos establecido las penitencias que les corresponden a todas “nuestras” malas acciones.

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Informe sobre ectoplasma animal, de Roque Larraquy (texto) y Diego Ontivero (ilustraciones). Nouvelle ilustrada. Eterna Cadencia, 2014. 88 páginas. Recomendamos este libro en “Ciudad X”, La Voz (Córdoba, 8 de mayo de 2014).